La renta básica o salario universal

El Alcaldel de Madrid (2º por la dcha) colaborando en Caritas, distribuyendo alimentos

Es algo fundamental, necesario y urgente el que se de esta aportación para el mantenimiento de las personas que carecen de medios para subsistir.

Luego se podrá entrar en si acarreará otros peligros: de que fomente la vagancia, que se dé la picaresca, que se someta a la gente a la voluntad del que paga, el voto cautivo, etc. y otros males. Todo esto es verdad y posible de que se dé, pero es secundario con respecto a la vida. El vivir y hacerlo dignamente está por encima de todo.

Hay personas que por las circunstancias que sean -enfermedad física o psicológica, por una situación familiar, por vivir en el tercer mundo, etc.- se ven en una situación de desesperación total. Gente arrojada cruelmente a la calle, a la soledad, al frío y al hambre; y gente muriendo de hambre en tierras de hambrunas endémicas. Esto hay que cortarlo como sea.

Para acabar con el hambre en el mundo, con ese hambre de siempre, que se cobra tantas vidas y que algunos capitostes de la ONU o del NOM han apostado para reducirlo por los anticonceptivos y el aborto, sería la renta básica universal, para todos los ciudadanos de la tierra algo fundamental.

Otro tanto cabe decir, sino más, con arreglo a la pobreza del primer mundo, que se vuelve especialmente tortuosa, pues hay que añadirla el aspecto psicológico y emocional, de la exclusión social, de sentirse “no ser nadie” en medio de la gran ciudad, entre la multitud que les ignora o desprecia.

En un futuro no lejano, por no decir ya, hay que tener en cuenta lo que va a suponer -ya lo está siendo- la mano de obra abundante y barata: de la China, la India y otros países periféricos en vías de desarrollo, a los que añadir la tecnología y los robots. Esto está siendo definitivo, y lo va a ser cada vez más, para acabar con el trabajo en el resto del mundo. Es decir, que solo va trabajo para menos de la mitad de la población del mundo, y lo que quiere decir, salarios. ¡A esto hay que darlo una solución ya! Repartir el trabajo, además de ser complicado, va a ser insuficiente. Algo se puede hacer en aquel sentido…, y además proporcionaría más tiempo libre… Pero no será la solución absoluta, pues los ingresos caerían a la mitad también, y habría que complementarlos con una renta…  

Y a luz de la situación creada por la pandemia del coronavirus, donde una población sin colchón, llamada  “sociedad insegura”, cae ahora en pobreza y situación de exclusión, y a la que  los comedores sociales de Caritas y los bancos de alimentos no dan abasto, se hace urgente acelerar el poner en marcha ya  una renta mínima.  

Ah, y bien harían los sectores de derechas -como VOX- que se subieran a este carro imparable, por dos razones: una, humanitaria, el humanitarios cristiano, a cuya cabeza está el Papa Francisco, se ha pronunciado a favor de un salario universal; otra, por estrategia política, esta bandera reivindicativa se la van a apropiar los progres de izquierdas, como un logro histórico, y al que las derechas no habrán contribuido y además con el que tendréis que cargar, es decir, asumir porque quedará para siempre.

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