La cabeza hecha polvo (y el corazón también)Tiempo atrás recogimos una entrevista titulada Gustavo Bueno: «En España tenemos el cerebro hecho polvo», en la que el filósofo asturiano afirmaba: «Yo tengo la impresión de que actualmente en España la gente se ha degradado de tal modo que tenemos la cabeza totalmente destrozada, no hay ideas generales de establecer una sintaxis entre una cosa y otra, cada uno dice lo que le da la gana y no sabe lo que dice. No veo nada más que imbecilidad.»
Pero no sólo la cabeza, también el alma, la conciencia, las entrañas. Aquí además de mucha imbecilidad, también hay mucha inmoralidad; además de locura, maldad. Ayer se celebraron los premios del cine (impropiamente llamados «Goya»). Esta gente, que a base conseguir prebendas de los políticos y del estado, con subvenciones y reducciones de impuestos, etc., se dedican a hacer películas con pretensiones históricas que falsean la realidad, dando una visión negativa de España y de los nuestro. En esta vez, no han dicho nada de esa realidad sangrante que es el estado de las autonomías, del «golpe de estado» o «golpes» antidemocráticos , que tanto están perjudicando a este país. Pero ellos, nada, de esto ni «mu». ¡Es bochornoso! La mentalidad estos progres al uso, no es sino el que está instalado en la generalidad de la población española: de una vaciedad, un egoísmo, una falta de ecuanimidad, de justeza, de principios, de buenos gusto, de conciencia, etc. ¡Es bochornoso! Todo lo va anegando la falta de lucidez y la corrupción moral. Pero, ¡ay!, no es solo de los protagonistas de la pantalla y la clase política… y demás gente de primera línea social; lo es de la sociedad, que está enferma, o a punto de estarlo. Las noticias de este fin de semana dos hombres han violado a una peregrina que hacia el Camino de Santiago; hace un par de años asesinaron a otra; hace uno escaso, lo mismo con Diana Quer (aunque en este caso era peregrina). Hace unos meses varios futbolistas de Miranda abusaron a una menor; hace dos veranos, otros cinco jóvenes violaron en «Los sanfermines» a otra joven. Hace cinco días, una soldado del Ejército denuncia haber sido violada por sus compañeros en Antequera. Los asesinatos por violencia de género a manos de su pareja, no nos faltan ningún fin de semana. Al igual que las redadas por pornografía infantil a través de internet. El número de suicidios que -aunque de esto no se habla- no para de crecer. Infidelidades. Rupturas de hogares… Hoy mismo, en Alicante, un chico de 14 años ha matado a su hermano de 19 años, porque -según dice- le molestaba. En Jaén,un niño de de nueve años ha sido violado por un grupo de menores entre 12 y 14 años. Los presuntos agresores, que estudian también en este centro, tienen edades comprendidas entre los 12 y los 14 años. En fin. Esto es lo que se da por estos pagos. Ah, y para mayor regodeo, pones la noticias de televisión, y no ves nada más que casos luctuosos. El 80% de los telediarios se dedican a tratar cuasi morbósamente noticias de este tipo. Es lo que vende. Claro. Lo mismo ocurre con los restantes programas televisivos. La audiencia es la que nada, por lo que demanda. ¡Y qué es lo que demanda! Bochornoso. Decía también Gustavo Bueno: «Antes en la tele escuchabas conciertos sinfónicos, ahora han ido suprimiéndose porque es propio de élites y te ponen una danza que recuerda a los chimpancés, con la gente levantando los brazos.» Esta mediocridad y miseria es lo que hay. ¡Y lo que nos queda por ver! Mientras tanto se vacían las iglesias. No es de extrañar. Tal vez esto lo explica todo.
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