En España —que es lo que nos toca más cerca—, según las estadísticas, aumenta la corrupción, la violencia, los delitos, la exacerbación sexual, la inmoralidad, la insolidaridad y la mala educación. Y también aumenta la apostasía religiosa. Se puede trazar dos líneas que marchan al unísono, en paralelo, avanzan el empeoramiento de la calidad social y la práctica religiosa. Estas dos realidades son un hecho incontestable, y lo es también su mutua incidencia.
Categoría: CORRUPCIÓN
La corrupción
La corrupción generalizada en España, como en otras partes del mundo, aunque aquí está teniendo carácter épico, por desgracia.
El avance de las tinieblas
Dimensión profética de la Iglesia
Este carisma de la fe no es renunciable. Ningún profeta, por más que lo intentaba, podía zafarse ante Dios de llevar a cabo su misión. Jonás, Amós, Jeremías… son claro ejemplo de ello. También el mismo Jesús, profeta de profetas.




