La autoengañifa progre o izquierdista anticristiana

En Occidente -hasta ahora el europeo, pero pronto el americana- el catolicismo y luego también el cristianismo en general ha sido y continúa y continuará siendo perseguido, al menos en el sentido de ser desalojado de su poder o capacidad de influencia y de trasmitir sus valores a la sociedad.

Para esto una arma de la que se han servido ha sido el islamismo. A la religión islámica y a sus seguidores en los países europeos se les ha abierto las puertas de par en par, se les ha dado todo tipo de facilidades e incluso se les ha promocionado privilegiándoles…

El caso es que ahora, en estos momentos actuales, el islamismo, pese a sus muchas ignominias cometidas por su rama yijadista, y por todo é, por el trato desigual y discriminatorio que otorga a los que en su respectivos países son de otras religiones: no es que les tratan como se les trata a ellos en Occidente, acogiéndoles con agasajos, sino ni tan siquiera respetándoles y permitiéndoles la existencia.

La realidad actual es que los progres izquierdistas o masones han favorecido el islamismo hasta tal extremo que han adquirido por aglutinamiento identitario un extraordinario poder o capacidad de influir social y políticamente en muchos lugares o países europeos. Por decirlo así, han engorado y hecho crecer a una “fiera” con capacidad de -“cuando sea mayor”- enseñe sus garras. Esto se está viendo ya en cómo en muchos países europeos donde hay una presencia notable de islamistas, con guetos o zonas de las ciudades donde es territorio de dominio corresponde a ellos y donde ni siquiera la policía se atreve a entrar. Hay también países donde ya existe una notable de representación política de islamistas. Otro dato que revela su penetración en Occidente es el caso de Francia, donde hay más mezquitas que iglesias.

En el fondo, esto es como se dice, esa artimaña política de las fuerzas izquierdistas o hoy día llamadas progres ha resultado salirles el tiro por la culata.  En parte, ya que a esta amenaza, han conseguido (aunque no por esta estratagema, sino por otras razones diversas) minimizar la influencia del cristianismo y su visión antropológica y escala de valores.

Y es más, estos progres -seudoaliados del islamismo- al final y llegados a un punto acabarán dándose de bofetadas: En Centroeuropa -y más concretamente en la masónica Francia- el enfrentamiento cultural y social se hace inevitable. Y en sociedades más izquierdistas, la China, la coexistencia es imposible. De por sí, la dictadura progre comunista china está en vías de exterminar cualquier confesión religión que lo sea la del partidito comunista chino, incluida la región islámica.

Fruto de esta realidad, vean esta hecho sucedido en las Naciones Unidas: En el Consejo de Derechos humanos de la ONU, Mohammed bin Salman se dice con respecto a Xi Jinping, ¿por qué tú sí y yo no? (pueden ver la noticia en Hispanidad.com):

 Arabia Saudí ha quedado fuera del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, después de cuatro mandatos y tras haber conseguido 97 votos que resultaron insuficientes frente a los otros cuatro candidatos que optaban a las cuatro vacantes de la región Asia-Pacífico. Sí entraron, sin embargo, tal como publica ABC, China, país para el que será su quinto mandato en el CDH, Nepal, Pakistán y Uzbekistán, que debuta en el organismo.

De lo que se deduce que Mohammed bin Salman debe pensar: Xi Jinping, ¿por qué tú sí y yo no?  Y es que, desde hace semanas, varias ONG habían reclamado a la ONU que no permitiera la entrada al organismo de Arabia Saudí ni de China, países que «no solo han cometido violaciones masivas en casa, sino que también han tratado de minar los sistemas internacionales de DD.HH. de los que demandan ser parte», denunció el director de Human Rights Watch, Louis Charbonneau.

 

ACTUALIDAD CATÓLICA