El disolución de la familia

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En el momento actual que vivimos hay muchas cosas que están siendo cuestionadas, o, por ser más exactos, atacadas, con el objetivo de hacerlas desaparecer o limitar su importancia lo máximo posible. Entre estas están la familia, la Iglesia, la antropología o naturaleza humano-cristiana, la conciencia, etc.

En la aparición mariana por excelencia, la de Fátima, se anunció la relevancia de la familia y la necesidad de su defensa. El cardenal italiano Carlo Caffarra antes de morir, hace pocos años, insistió en estar en guardia ante los ataques que estaba recibiendo la familia, como objetivo a batir.

Los políticos progresistas -mayormente de izquierdas, pero también de derechas- están manifiestamente en contra la familia de siempre, tradicional, y abanderando varias luchas como la feminista y la ideología de género, tratan de socavar los cimientos de la unidad familiar clásica y, en Occidente, de raigambre cristiana. Para ello se valen de todo tipo de políticas que la vayan minando y promocionado otros “modelos” como alternativas. “Diversas formas de familia”, según  el lenguaje empleado por los grupos de presión anti-familia para degradar el significado de la familia.

Entre estas iniciativas que tratan de minimiza la institución familiar, entre otras, se pueden citar:

  • El portavoz de los obispos, secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, criticó en el día de la madre, la falta de reconocimiento institucional de la familia.
  • La falta de protección y retirada de apoyos y ayudas a la familia. Sin considerar el bien que esta célula social constituye para la sociedad y el bien común de la nación.
  • La devaluación de la estima por los enlaces matrimoniales, por tener hijos, y la trivialización del compromiso, que invita a las rupturas, separaciones y divorcios. Y  empobrecimiento afectivo por tenerse cada vez menos parientes cercanos.
  • La intervención cada vez más con carácter de intromisión en los derecho de los padres por parte de los Estados. Existe un propósito de apartar educativamente a los padres de sus hijos para que el Estado los adoctrine y colonice sus conciencia. Se viola el derecho de los padres a educar en los valores que estimen mejores para sus hijos. Se trata en definitiva se está dando un absolutismo del Estado, conculcando la potestad de los padres.
  • El adoctrinamiento en las escuelas y en medios de comunicación de la publicitación-promoción de las uniones de las diferentes inclinaciones sexuales como los colectivos LGTI+… Con la correspondiente discriminación positiva.
  • A través de leyes, que suenan bien, pero que tratan, en apartados concretos o en la letra pequeña, de colar… restricciones . Como en el caso de la Ley de la Infancia, “Ley Orgánica de Protección Integral de la Infancia y la adolescencia frente a la violencia”, que artículos que  aboca a la más completa indefensión de padres y menores. Según esta nueva ley de protección a la infancia, todas las familias necesitan al Estado para educar a sus hijos, con el padre convertido en una amenaza potencial para ellos. Esta ley viene poco más o menos que a establecer el mensaje de que los padres son potenciales agresores, y los hijos víctimas.
  • La supresión desde el 30 de abril de 2021 del Libro de Familia, que agudizan los programas para extinguir la familia como sujeto social de la vida pública.
  • De modo que con las diferentes leyes Estado usurpa y suplanta el papel de la familia,  destruyen el paraguas protector que ésta ejerce sobre sus miembros más vulnerables, impone a los padres cómo tienen que educar a sus hijos, incluso en el ámbito sexual, marcado con un extremismo ideológico, e incluso posibilitan que los menores a cambien de sexo sin la autorización de los padres, o que aborten a sus espaldas, etc.
  • Existe el propósito del gobierno español de la eliminación progresiva de las deducciones por realizar la declaración de la renta de manera. Eliminar la declaración conjunta supone un nuevo ataque a la familia.
  • Etc.

Esta desfiguración de la forma clásica de familia, la célula fundamental de cohesión de la sociedad, va a traer sus consecuencias. La sociedad es más fuerte cuanto más lo sea es célula primaria.

La familia y la Iglesia forman los dos baluartes fundamentales para detener las asechanzas del Maligno contra la Humanidad. Ambas están sufriendo los ataques más despiadados que en ningún momento de la historia. Sabedores aquellos servidores del Mal de que esas dos instituciones son los pilares de una sociedad tratan a toda costa de destruirlas.

En definitiva, se ha declarado  batalla sin cuartel a la institución familiar, que considera el último bastión de resistencia a un programa de ingeniería social, llevado a cabo por el NOM, cuyo objetivo final es el de asolar nuestra civilización e implantar una cosmovisión inhuma.

Pese a los ataques constantes de los enemigos del bien, la familia resiste. Dios sabía de su importancia en su obra y la dotó de una invulnerabilidad que la hace granítica a tanto intento por demolerla.

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