La amenaza destructiva

El social-comunismo, el progresismo, el materialismo de izquierdas y derechas, el NOM (nuevo orden mundial o laicismo masónico), el gran reinicio, la agenda 2030, el fundamentalismo ecológico, el globalismo sectario, etc., se ha convertido en una amenaza peligrosamente real ya.

Sorprendentemente, el mundo ha dado un giro copernicano en muy pocos años (30), desde que el muro de Berlin cayera (1989) y se pensara en aquello del fin de la historia, de las ideologías, etc., y que posibilitara un acercamiento de los pueblos y una mejora de la convivencia entre todos, sin fanatismo políticos…

Hace unos días, el líder conservador cristiano James Dobson animaba a los estadounidenses a adoptar una postura pública antes de que sea «demasiado tarde» contra la «agenda radicalmente izquierdista» del presidente Joe Biden, que ha llevado a la nación a un punto en el que «se tambalea al límite», «todo lo que ha definido a Estados Unidos está siendo amenazado o destruido».

Estas palabras de grueso calibre podrían se trasladadas a todo Occidente y al resto del mundo, pues este -en muchos sentidos- ya se ha convertido en una aldea global. El mundo, merced a este globalismo posibilitado principalmente por las grandes tecnologias de la comunicación, está tan interrelacionado que todo nos afecta a todos. Y ese todo -como ocurre con el virus de la pandamia- contagioso a todos se trata de esas fuerzas “ideológicas” con cuyos nombres hemos abierto este artículo. Y, como dice James Dobson, son una amenaza destructiva.

Les dejamos con las palabras del líder conservador cristiano norteamericano (recogidas en LSN/InfoCatólica):

“Está más claro que nunca que nuestra nación se está tambaleando al borde del abismo”.

¿Somos los cristianos, por fin, conscientes de esta horrible realidad? ¿Y estamos por fin preparados para levantarnos y hacer oír nuestra voz, antes de que sea demasiado tarde?”.

Joe Biden ha actuado como un divisor, en lugar de cumplir su promesa de unir al país. Ha impulsado políticas de extrema izquierda -la mayoría de las veces mediante órdenes ejecutivas- y sigue culpando al presidente Trump de los problemas que está creando, a la vez que se atribuye el mérito de los éxitos que ha heredado”.

“En medio de todo, el presidente Biden acusa a los republicanos de continuar con la política de la división. (¡Incluso se preguntó si el partido republicano seguiría aquí en 2024!). No entiendo cómo este hombre puede decir esas cosas con la cara seria. Sin embargo, parece que está dispuesto a decir cualquier cosa para hacer tragar su programa radicalmente izquierdista a todos los estadounidenses“.

«Los estadounidenses amantes de la libertad y las personas que se mantienen fieles a nuestros valores judeocristianos deberían estar legítimamente indignados» por las «mentiras» de Biden y sus planes para una «reconfiguración radical de Estados Unidos».

“Trágicamente, desde su primer día en el cargo, el presidente Joe Biden comenzó a revelar su agenda radical para nuestra nación. Cuando se une a la influencia de Nancy Pelosi y Chuck Schumer, se está produciendo a la velocidad del rayo una toma de posesión arrolladora por parte de la izquierda radical. Se han hecho con el poder en las tres ramas del gobierno, y está operando a toda máquina sin controles y equilibrios. El movimiento que estamos presenciando comenzó en realidad hace más de medio siglo con el objetivo de crear un estado socialista-totalitario. De repente, parece estar al alcance de la mano.”

“Este es un momento profundamente preocupante para los que amamos nuestra república constitucional. ¿Quién hubiera creído que un golpe de esta envergadura podría producirse de la noche a la mañana en esta gran nación del mundo? Las apreciadas libertades que se han disfrutado y protegido durante 232 años están ahora en grave peligro. Entre ellas, la libertad religiosa, la libertad de expresión y el derecho a poseer y portar armas. Todo lo que ha definido a Estados Unidos está siendo amenazado o destruido.”

“La `revolución cultural´ de Biden, que tiene como objetivo sacudir a la nación 180 grados hacia la izquierda, se está llevando a cabo a través de una ráfaga de órdenes ejecutivas que evitan el proceso legislativo. En su primera semana en el cargo, Biden firmó 21 órdenes ejecutivas. Esta cifra adquiere mayor importancia si se compara con las cuatro de Trump, las cinco de Obama, las cero de Bush y las dos de Clinton.” “Aunque la «extralimitación de Biden es aparentemente legal, es una audaz expresión de poder crudo“.

“Desde la reincorporación a la Organización Mundial de la Salud y al Acuerdo Climático de París, hasta la detención del muro fronterizo, la limitación de la aplicación de la ley de inmigración, la exigencia de que los no ciudadanos sean contados dentro de nuestro censo nacional para fines de redistribución de distritos legislativos, y la acogida de personas transgénero en nuestras fuerzas armadas, Joseph R. Biden y sus colegas liberales acaban de comenzar sus esfuerzos para transformar fundamentalmente nuestra dulce tierra de la libertad“.

Desde la Guerra Civil no ha habido tanta consternación sobre quiénes somos como pueblo y hacia dónde parece dirigirse la cultura”.

“Hace treinta años, llamé a esta lucha una ‘guerra civil de valores’. También dije que, a menos que nos levantáramos para defenderlos, la batalla por el corazón y el alma de nuestra nación estaría perdida. Eso es exactamente lo que estaba y está ocurriendo”.

“La civilización occidental parece estar al borde del colapso”.

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