Hungría, el órdago democrático

A los ataques del progresismo que políticamente pretenden doblar el pulso al presidente húngaro Viktor Orban, con amenazas cada vez más presionante hasta los últimos en que se le sugería a que Hungría por no estar en la onda de valores europeos a que cogiera la puerta de salida de la pertenencia a la Unión Europea, el presidencia ha respondido echando un órdago democrático: ha convocado un referéndum para que sea el pueblo el que decida.

Este inesperado movimiento de Orban ha dejado descolocados a los políticos progres europeos. Porque nada hay que objetar ante la actitud democrática- Y de lo cual se derivan varias cuestiones:

Una, que haber si el pueblo soberano libremente decide el respaldo a la ley de protección de la infancia del gobierno húngaro, que impide el adoctrinamiento a los menores con respecto a propaganda homosexualista y de cambio de sexo, así como la protección contra la pederastia y la pornografía,  ¿cómo fustigar a Orban y oponerse a la voluntad democráticamente expresada…?

Dos, el reto es notable en el sentido de que ante los poderes de los políticos, que aupados al poder democráticamente, después llevan políticas según les parece -en una especie de despotismo ilustrado-, alegando que hacen lo que interesa a bien común pero sin que realmente la gente tenga nada qué decir. Los gobierno políticos -influenciables- han adquirido un poder que dirige la política según intereses…, al margen de la ciudadanía, a las que impone sus directrices. Pues bien, este órdago de Orban oponiendo la alternativa a este poder representativo el poder soberano del pueblo maniata las actitudes coercitivas del poder político. Esta convocatoria de refrendo puede ser una acción válida para parar los pasos a ese poder desmedido de los políticos de turno.

Tres, este poder político influenciable no se cruzará de brazos, seguro. Ahora bien, la única posibilidad que les queda -y que se usa cada vez con mayor habitualidad- la estrategia de desestabilizad interna del país, hacer creer un clima contestarlo; a base de fomentar un activismo, que se consigue con dinero, dinero que -procedente de quine lo tiene…- fomenta, alimenta movimientos que jalean en la vida pública o bien lobbies que se mueven entre bastidores para llevar a cabo los objetivos pretendidos.

Las preguntas que se harán en el referéndum son de un peso y un sentido común que la gente normal, no manipulada y sensata seguro que los apoya contradiciendo y dejando en evidencia al  político-burócrata-progre europeo que va a ser muy difícil que cualquier persona sensata, incluso por los burócratas europeos, pongan objeciones:

  • ¿Apoya que se impartan sesiones de orientación sexual a los menores de edaden los centros educativos públicos sin el consentimiento de los padres?
  • ¿Apoya la promoción del tratamiento de cambio de sexo en menores de edad?
  • ¿Apoya que el tratamiento de cambio de sexo esté disponible para los menores de edad?
  • ¿Apoya la exposición sin restricciones de los menores a loscontenidos de los medios de comunicación de carácter sexual que puedan afectar a su desarrollo?
  • ¿Apoya la proyección a los menores de contenidos audiovisuales sobre el cambio de sexo?

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