Paradojas progres

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Hablamos de paradojas, pero sería más nítido el termino si dijéramos contracciones o incluso hipocresías. Pues resulta casi eufemístico ese término tan manido y desgastado, y máxime en un mundo donde la palabra se ha convertido per se en desconfianza, por las trolas, bulos o feke news que abundan, pues de la mentira se ha hecho una fuerza de poder (=el padre de la mentira, recuerda ser su engendrador, o sea el demonio).

 

El ser humano es de lo más paradójico que hay: antes se le otorgaba  descalificando el término hipócrita, farisaico, cínico, embustero, etc.-; ahora se convive con esa realidad con una naturalidad absolutamente sorprendente (sin que sorprenda ni incomodidad).  En el colmo de ello es eufemismo poético -justificador de todo- de “cabalgar contradicciones“, que suena formalmente elegante y culto, y sin que se repare en la daga. Y, en fin, como si tal cosa.

Veamos algunas paradojas:

Una: Antes tenía en la boca el término casta para hacer crítica…; desde que han escalado a esa condición, punto en boca, y a seguir en el machito; que justifican porque ahora nos toca a nosotros o/y vamos a cambiar la realidad… (cosa, que dicho de paso, da miedo).

Otra: Pareciera que el ser progre (de izquierdas) suponía tener un talante solidario, de compartir, de distribución de bienes,… Son multitud los que poseen grandes y medianas fortunillas, que viven opíparamente, a veces hasta saqueando los caudales públicos, pillando subvenciones y viviendo de la empresa Estado y haciendo todo tipo de negocios, sin el mayor rubor. Aman más su patrimonio y el dinero que cualquier planteamiento ideológico progre ¾que parece más una pose- (la verdad, que siendo materialistas, que amen sobre  todas las cosas el dinero…, hasta les cuadra). 

Otra: Una matiz más en este sentido: los progres kaviar (o ricachos de izquierdas). La de ser inmensamente rico, pertenecer a consejos de administración de grandes empresas o bancos, etc., y vivir como un marajá, opíparamente, derrochando y lleno de lujos, mientras la hay quien se muere de hambre (a veces, en una de las aceras donde vive), sin hacer nada, sin renunciar a nada… Y se les llena la boca hablando de solidaridad, de igualdad, etc., y despotricando contra los ricos de derechas. Si se osa hacerles algún comentario sobre esta aparente contradicción, te sueltan alguna fresca o te dicen que la solución es de alcance social, no de particulares como ellos, y/o que son progres ideológicamente, pero que no por eso tienen que renunciar a lo que poseen como hermanitas de la caridad.

Otra: Se les lleva la boca y hacen causa del termino empatia para mostrar su sensibilidad de trascender hacia los otros, pero solo se quedan a medias y aún ni esto. Los demás (como la derechona) son incapaces de empatizar. El lumpemproletariado?, los pobres, los miserables, etc. no perciben tal solidaridad; es más son como ignorados o no apreciados, como los descartados, un peso social; algo que dejan para las oenegés piadosas y caritativas, ellos están en otras cosas de justicia social, etc., pero a lo que se ve, no con todos. De estos pobres de solemnidad solo se dedican Caritas, Manos Unidas, Ayuda en Acción, Bancos de Alimentos, etc.

Otra: Se tienen por tolerantes y pacifistas: pero pregunten cómo usan de sarcasmo en su medios de comunicación contra los que no son de su cuerda, y como tiran, si es necesario, de la violencia verbal y física (en España, según están registrados, el 90% de los casos son producidos por los llamados sectores progresistas).

Otra (que son varias): sobre el aborto: No hacen ascos al aborto ejecutado. En cambio, no permiten que lo que su mano practica, sea contemplado. Puedes practicar abortos, pero no que sean vistos. Es una forma de hipocresía: se puede hacer lo mayor, pero no lo menor. Ojos que no ven corazón que no siente. Y a otra cosa, la cuestión es salirse con la suya: posibilitar el aborto. En países, como Australia, Canadá…,  han prohibido exhibir fotos o escenas de fetos abortados. Claro, resulta de mal gusto (pero sobre todo para la conciencia), y esto hay que evitarlo como sea.

 

Otra: Por un lado dicen que el dueño de tu cuerpo eres tú, y por otro te dicen que no hagas con él lo que quieras: para abortar sí; para alquilarlo como vientre de alquiler, no.

 

Otra: Una de las cosas más chocantes de los abortistas es que siendo ellos tan progres, por lo general, amigos de los animales -animalistas, que se las dan de protectores de esos indefensos animalitos (ganados vacuno, canes, gastos, especies exóticas, salvajes… de circo, etc.), en cambio para esos otros “animalitos racionales”, los seres humanos más indefensos, con mayor dignidad, los nasciturus, no tienen ningún reparo en acabar con su vida.

Otra: Años atrás eran muy partidarios de la “objeción de conciencia” como recurso de defensa ante la acción o lucha política. Ahora persiguen tal figura y tratan de eliminarla como derecho empardo por ley, porque se acogen los médicos al oponerse a ejercer abortos esgrimiendo tal derecho. (O si regentas una farmacia…, o si tienes una pastelería y te vienen una pareja homosexual para que realices una tarda para su boda, etc.).

Otra: Les gusta mucho tirar del psicoanálisis y de Freud para llevar el agua a su molino de arremeter contra la represión de las pulsiones y hacer su capricho hedonista, sexual, materialista, o para posibilitar el deseo ilegítimo de la adopción de las parejas homosexuales, etc.; en cambio, no lo tienen en consideración cuando habla del complejo Edipo o Electra, y la repercusión de la desaparición de estos cuando desaparecen en la formación de los hijos.

Y otra: Eran tan partidarios del lenguaje o actitud contundente, como forma de lucha…, o libertad de opinión. Ahora, cuando están en posiciones de poder, si levantas la voz o dices algo que no te gusta o haces escraches que no son suyos, te pueden aplicar una censura con el llamado “políticamente correcto” o y va a más te aplican la ley de “crimen de odio”.

 

En fin, con estas basta; pero los casos son numerosos. El progresismo es un puro disparate de contradicciones y pasmosas paradojas en sí.

Ah, y esto ¾que parece ser de la izquierda más progre progre¾  ha sido asumido también por el pensamiento liberal (que antaño era solo propio del liberalismo colorado, pero que actualmente se ha generalizado). Para desgracia de todos.

Esta coyunta socialcomunista y liberalismo (radical y hasta no radical) se ha globalizado convirtiéndose en una verdadera amenaza para la Humanidad, aunque enarbolen banderas eufemísticas de progreso; pero que en sí atentan contra los principios fundamentales de la dignidad humana. Y esto es una verdad incontestable, que en su día darán resultados desastrosos, de los cuales ya estamos teniendo noticias.

 

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