Los principios morales indeclinables y el voto político estadounidense

¿Trump o Kamala? A la pregunta sobre a quién debería votar un católico en las elecciones del próximo mes de noviembre en los Estados Unidos.

No acostumbramos a hacer observaciones críticas a lo que dice el papa Francisco, entre otras cosas, además del respeto que nos merece y su tendencia a presentarnos el rostro del Señor con un perfil de ternura misericordiosa, que lo excusara todo, también porque en su cercanía y disponibilidad siempre se ofrece a responder valiente y generosamente a los periodistas y en el fragor de la improvisación se puede arriesgar en exceso… o que se malinterprete, etc., No obstante, en esta ocasión queremos matizar algo que el Papa ha dicho sobre los candidatos a las elecciones de EE.UU:

“Ambos están en contra de la vida, tanto el que echa a los emigrantes como el que mata a los niños. Ambos están en contra de la vida”. A continuación el Papa subrayó que él “no puedo decir, no soy de Estados Unidos, no voy a votar allí. Pero seamos claros: tanto el no dar a los migrantes la posibilidad de trabajar como el no brindarles acogida es un pecado, es grave”.

 “En la moral política, por lo general se suele decir que no votar es malo, no es bueno. Hay que votar y hay que elegir el mal menor. ¿Quién es el mal menor? ¿Esa señora o ese señor? No lo sé, que cada uno en conciencia piense y haga esto”.

La candidata Harris es totalmente abortista, hasta los 9 meses. Y esto no se puede hacer. No se puede votar a una persona así.  Pero también ha dicho que Trump está en contra de los emigrantes, y el Papa dice que es un pecado grave rechazar a los emigrantes. Ninguno de los dos son buenos, pero hay que votar al mal menor.

Más o menos es la indicación moral que el Papa ha realizado a la hora de votar en estas elecciones. Ahora bien, como no es lo mismo: abortar, matar a un inocente, que devolver a un emigrante ilegal; es obvio que el Papa, se quiera reconocer o no, está apuntado hacía donde se ha de inclinar el voto católico o incluso del que participe de una moral cristiana, bíblica. En este sentido, tan solo hay que ir a la escena de la visitación de la Virgen María a su pariente Isabel, para establecer que hay vida personal en el seno materno desde los inicios: Juan Bautista con poco más de seis meses de vida desde el vientre de su madre reconoce la presencia de Jesús en el vientre de María con tanto solo unos días de su concepción. De modo que el aborto es un atentado gravísimo contra la vida, el más grave, ya que además es un inocente indefenso. Este es un principio indeclinable, moralmente inallanable, el valor de esta vida está por encima de cualquier otro.  De modo, que está claro a quién se ha de votar.  

Dos observaciones:

  • A la luz de lo que acabamos de decir, cabe el que quizá el Papa podría haber sido más explícito y rotundo.
  • Hace muy bien dando su opinión, pues hay que despejar dudas y concienciar a muchas personas que se dicen cristianas y luego deciden su voto sin tener en cuenta el componente moral determinante. Algo que todos los pastores tendrían que hacer con su grey: pues no se puede elegir algo tan importante, sin tener en cuenta la responsabilidad moral de lo que implica la consideración de una escala de valor y principios indeclinables, que obedecen a la voluntad de Dios.

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