La archivada denuncia contra Mons. Munilla

La Fiscalía Provincial de Madrid acaba de archivar las diligencias de investigación preprocesal contra el obispo de Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio Munilla, que abriera en noviembre pasado por posibles delitos de odio y discriminación, a consecuencia de la denuncia de un grupo activista de Orihuela por declarar en Radio María que defendía las terapias de conversión de la homosexualidad: «se amenaza a los psicólogos que acompañen a personas con inclinaciones homosexuales si el acompañamiento que les hacen tiene algún viso de ayudarles a que sus atracciones homosexuales sean reconducidas«.

Según nuestro parecer, en esto de las terapias de conversión a otro sexo del que cada cual quiera, existen dos cuestiones:

1ª. Existe una ley que prohíbe tal tratamiento de conversión por profesionales (psicólogos, acompañamientos, etc.) o no; pero siempre que la conversión sea para la heterosexualidad, si es para la homosexualidad, para esto, no hay objeción alguna, todo lo contrario, se te facilitan por parte de Estado cuantos medios precises, hasta tratamientos e intervenciones quirúrgicas irreversibles.

2ª. En cuanto a tal, no cabe ya ni siquiera expresar opinión de desacuerdo. Es decir, no hay posibilidad de terapia por respetuosa que sea ni acompañamiento, sino que se persigue con la amenaza de declaraciones de odio si se te ocurre manifestar en el uso de tu libertad un parecer discrepante.  

Siempre han existido leyes inicuas que permiten lo que debería estar prohibido y prohíben lo que debería estar permitido.

 Y hoy en día hay que ser muy libre y muy valiente para decir la verdad. Este es el caso de Mons. Munilla, como lo fue hace unos años el obispo de Alcalá de Henares,  Juan Antonio Reig Pla, sobre el que escribimos:

«Un obispo de fe, libre y valiente»

«La CEE, en solidaridad con Mons. Reig Plá, obispo de Alcalá de Henares»

En la red social X, Mons. Munilla ha afirmado sobres la archivada denuncia:

Era evidente que la denuncia no tenía recorrido y que únicamente buscaba amedrentar a la Iglesia para que no nos atreviéramos a proponer la antropología cristiana del matrimonio y de la sexualidad, pretendiendo así tener las manos libres para imponer una “antropología de Estado” basada en la “teoría de género-LGTBI”.

La Iglesia no puede dejar de predicar el Evangelio del amor vivido en pureza. Es nuestra obligación pastoral acompañar a las personas que, libremente, nos pidan ayuda espiritual para vivir en castidad.

Es absolutamente incoherente -¡un auténtico liberticidio!- que quienes dicen defender la libre elección de la propia identidad sexual pretendan coartar la libertad de quienes toman un camino diferente al suyo.

El colmo del colmo es que la propuesta del amor cristiano pueda llegar a ser objeto de la acusación de delito de odio y de discriminación.

Así como los medios de comunicación difundieron ampliamente en noviembre la denuncia contra mí, apuesto a que, ahora que se ha demostrado falsa la acusación, serán muy pocos los que se hagan eco del archivo. ¡Es lo que hay! Algunos batallan por el relato; mientras que otros lo hacemos por la verdad de la vida.

 

En fin, que estas pobres gentes que tratan de impedir que la verdad moral y antropológica cristiana se manifieste en el ejercicio de su derecho a la libertad, no saben en realidad qué demonios les poseen, son unas pobres víctimas, ciegas de turbia pasión, en contra de Cristo y su Iglesia.

Siempre es lo mismo: van contra aquellos que están dispuestos a arrostrar cualquier riesgo, hasta el de la cruz, a imitación de su Señor, y a los que el Maligno y toda su tropa no les quita el ojo, y persiguen más que a nadie, pues saben muy bien que predican la Verdad, con mayor bien y profusión que nadie. Y este es el caso de Mons. Munilla, quien a través de Radio y de Internet difunde la doctrina cristiana; a modo de ejemplo, entre conferencias, charlas, homilías, intervenciones radiofónicas, etc., hay más de 800 videos… ¡Que Dios le  bendiga y la Virgen el proteja!

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