Los míseros, los pobres buscan agua y no la hay,
su lengua de sed está reseca.
Yo, el Dios de Israel, no los abandonaré (Is 41,17).
Los míseros, los pobres buscan agua y no la hay,
su lengua de sed está reseca.
Yo, el Dios de Israel, no los abandonaré (Is 41,17).
