Ataques del feminismo radical a la Iglesia

Llama poderosamente la atención la obsesiva fijación de las feministas extremas contra las Iglesia en España. Una España femenina, la España de María. ¿Por qué?

El año pasado en el día de la mujer ya la emprendieron con la catedral de San Sebastián: Un grupo de feministas radicales se desnudaron de medio cuerpo ante la catedral guipuzcoana. También sellaron con silicona en las cerraduras de varios templos y otros aparecieron con pintadas blasfemas e insultantes. Este año parece haber aumentado la agresividad, además de pintar iglesias con frases injuriosas contra los cristianos, en diversos templos, entre ellos la Colegiata de Santa María del Campo, en la Coruña; el célebre Convento de la Encarnación, en Granada; la iglesia de San Roque, en Sevilla; la concatedral de Santa María de la Redonda, en Logroño;  la concatedral de Santa María, en Castellón;  y principalmente la catedral Santiago de Compostela, templo románico del siglo XII que custodia las reliquias del Apóstol Santiago. También en la sede del arzobispado de Valladolid se dio, en este caso, una invasión durante unos minutos, feministas encapuchadas profirieron insultos contra la Iglesia interrumpiendo el acto referente que se celebraba en ese momento referente exposición de Las Edades del Hombre en Lerma (Burgos) y gritaron consignas contra la Iglesia con un megáfono y lanzando octavillas.

Dicho de paso, hace unos días, La Audiencia de Madrid ha condenado a las dos extremistas de Femen que asaltaron la catedral de la Almudena de Madrid en junio de 2014 por un delito de profanación, por lo que cada una tendrá que pagar una multa que asciende a 2.190 euros. Las dos condenadas, que llevaban pintado el su torso desnudo con las expresiones como “altar para abortar” o “tomemos el altar”, se encadenaron en el crucifijo del altar mayor y gritar consignas abortistas.

Este fustigamiento a los cristianos y a sus iglesias conduce al arrinconamiento de los unos y a que sus templos permanezcan, como ya lo están siendo y cada vez más, cerrados.

Ha sido el cristianismo quien más ha hecho por la defensa de la dignidad de la mujer y por el desarrollo de la civilización en toda la historia.

En el fondo es una maniobra encaminada sin duda alguna a hacer desaparecer el cristianismo de la vida de la gente. El diablo no descansa.

 

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