Siete beatas mártires

El sábado tarde mientras la gente en general se divertía de francachela unos amigos pudimos asistir a una tarde deliciosa en la iglesia del monasterio  madrileño de la Visitación de Santa María que fundara san Francisco de Sales, en la calle de Santa Engracia, número 20.

Desde las 17 a 22 horas pudimos venerar la reliquia de santa Margaría María de Alacoque, que se encuentra peregrinando por España y que en ese día se encontraba en este lugar, pues ella también fue salesa; igualmente rezamos ante el sepulcro de las siete beatas, que durante estos días, del 18 al 23, se conmemoran el 80 aniversario de su asesinato por los milicianos republicanos; después de rezar el rosario conducido por la veintena de monjas del clausura, se celebró la misa presidida por el obispo auxiliar de Madrid monseñor Juan Antonio Martínez Camino, en cuya homilía -hermosa- destacó la importancia y vinculación del sufrimiento y el amor, del sacrificio y la salvación, salvación que pasa por la cruz; y al final, hubo una hora santa, donde uno percibe lo bien que se está en presencia del Señor. Cuando salimos una de las mujeres que nos acompañaba dijo con total sinceridad: “si hubiera podido me hubiera quedado ahí dentro, en el convento con las monjas”.

Estos son el nombre de las beatas, que esperaron la llegada de sus asesinos, sin huir, aún a sabiendas que iban a venir a matarlas: Gabriela de Hinojosa, Teresa Cavestany (madre abadesa), Engracia Lecuona, Inés Zudaire, Cecilia Cendoya, Josefa Barrera y Ángela Olaizola.

 

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