La reina más grande

Tal día que hoy, 26 de noviembre, de hace 521 años, 1504, moría Isabel la Católica; con toda seguridad, después de la Reina del Cielo y de todo lo creado, María, la Santísima Madre de Dios, sea la mujer reina más grande que ha existido.

Nadie como ella, en sus 54 años de vida, tiene un palmarés como este: consiguió la forma de la nación europea más antigua, España; culminó la Reconquista, conquistando granada y expulsando definitivamente a la musulmanes; llevó a cabo el Descubrimiento de América; afianzó el catolicismo en el España y la evangelización de las nuevas tierras descubiertas; encauzó la el imperio de su nieto Carlos V (o I), con el enlace de su hija Juana con Felipe el Hermoso; dignificó indios de sus tierras conquistadas tratándolos como subiditos, ciudadanos más de sus reinos, y no como esclavos; ello lo expresó en un documento como el de sus últimas letras escritas antes de morir; ninguna reina, rey, emperador, conquistador, jefe de estado, etc. a lo largo de la historia ha generado algo así:

Testamento de Isabel la Católica

«Concedidas que nos fueron por la Santa Sede Apostólica las islas y la tierra firme del mar Océano, descubiertas y por descubrir, nuestra principal intención fue la de tratar de inducir a sus pueblos que abrazaran nuestra santa fe católica y enviar a aquellas tierras religiosos y otras personas doctas y temerosas de Dios para instruir a los habitantes en la fe y dotarlos de buenas costumbres poniendo en ello el celo debido; por ello suplico al Rey, mi señor, muy afectuosamente, y recomiendo y ordeno a mi hija la princesa y a su marido, el príncipe, que así lo hagan y cumplan y que éste sea su fin principal y que en él empleen mucha diligencia y que no consientan que los nativos y los habitantes de dichas tierras conquistadas y por conquistar sufran daño alguno en sus personas o bienes, sino que hagan lo necesario para que sean tratados con justicia y humanidad y que si sufrieren algún daño, lo repararen.«

 

Con razón en la actualidad se halla en proceso su causa de beatificación y canonización. (Ah, tal vez, y visto desde hoy, con una perspectiva anacrónica, alguien podría achacar que cometió tal o cual error, -seguro que podrá se rebatido-, y no obstante ¿qué santo no ha cometido fallos, errores u omisiones, consecuencia de la libertad otorgada por Dios y dada la condición contingente de ser humano en la Tierra?

 El 30 de marzo de 1974 se dio la aprobación de la «Positio super scriptis» con la cual se declaró a la reina «Sierva de Dios».

ACTUALIDAD CATÓLICA


Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.