La fiebre anticatólica y algo másUno puede callarse cuando la cara que pone es la suya, si se acoge al poner la otra mejilla, pero no cuando hay que defender la de los demás; la verdad que no es propiedad tuya, hay que defenderla; Jesús -el maestro- no se calló cuando tuvo que decir ciertas verdades, aunque le costara caro. Lo contrario, bien pudiera ser la excusa de los cobardes. ¡Bienaventurado el que da la cara por la justicia!, aunque se la partan, y sobre todo, por esto.
El partido Podemos ha lanzado estos días una andanada contra la Iglesia católica y los católicos, a raíz de la reacción de los estos la presentado una iniciativa para suprimir supresión de la Misa de los domingos en La 2 de TVE, que, como reacción, sorprendido por el dato de audiencia del programa de este domingo, que se ha triplicado. El dato de audiencia demuestra el respaldo, como si de un referéndum se tratara, a este programa que ha sobrevivido a gobiernos de todo signo. Las declaraciones subsiguientes de varios dirigentes de este formación política, ponen de manifiesto que les ha escocido el dato de que sea un programa con tan buenos índices de audiencia… Varias puntualizaciones: Una sociedad plural es que la televisión esté al servicio de todos y responda a la demanda de la audiencia. los programas están confrontando siempre con la audiencia, y estos de servicio público, más, porque están respondiendo a una necesidad. La televisión pública es de todos los españoles, no solo de los que opinan de una determinada manera, aun en el caso -que ni es así- que una mayoría pensara lo contrario, pues los pocos o menos tendrían también su derecho a un poco de esa su televisión que también es suya, por la que pagan impuestos. Ustedes, los de Podemos, tienen la fea costumbre, como suelen hacer en su medio universitario de no dejar oír a los que opinan lo contrario (hay muchos ejemplos, valga el Rosa Díaz, o el último de Hazteoir). Tratan de limitar, reducir y hasta extinguir la voz de los otros, para imponer solo la suya, y esto no es más que absolutismo antidemocrático y enemigo de la convivencia. Los católicos como grupo hagamos valer un poco nuestros derechos y nuestra presencia dentro de la televisión pública que, precisamente por ser de todos, tiene también cabida un programa religioso católico como otros que existen de otras confesiones, (de las que dicho de paso, no dicen nada). Esto no va a ir a ninguna parte. Es una forma de hacerse notar y jalear a sus partidarios. Y ante algo tan poco sostenible, fundamentado y serio, no hace sino poner en evidencia a quien dice y pretende tales cosas. Aunque eso sí, hace ruido y soliviantar el tan traído español anticlericalismo y, el actual general, cristianofobia, de la que se frotan las manos ya sabemos bien, por muy en el lado oscuro que se encuentren. Se os ve la patita. |
Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

