
El Evangelio de la misa de este 30 de enero nos habla de Reino divino, que propiamente para ser más precisos habría que expresarlo no con un sustantivo (Reino) sino con un verbo (Reinado) en el sentido de que es una acción o presencia de Dios en nuestras vidas que anima y vitaliza en el sentido de la santidad, haciendo fluir la caridad (amor divino).




