Breves reflexiones sobre cuestiones actuales, a la luz de la fe (7-4-2022)

  • Sería de desear que miembros de la jerarquía del clero alemán, especialmente, dejaran de hacer declaraciones desafiantes y contrarias a la doctrina de la Iglesia católica. Sean fieles a Cristo, respetando su enseñanza doctrinal, y dejen de ir por libre, según su particular criterio, que serán muy respetable, probablemente, pero al conjunto de la feligresía lo que le interesa y conviene es la Verdad, a la que ustedes deben ceñirse y respetar; si no, renuncien o marchase.
  • Lo mismo cabe decir para todo miembro del clero que va por libre (de francotirador) diciendo lo que se le ocurre y  piensa por su cuenta, sin ceñirse a lo establecido por la Iglesia a la que debe lo que es y a la que ha jurado fidelidad a enseñar lo que ella enseña. De modo que aquellos curas que van promocionando y bendiciendo las uniones homosexuales y los actos de este tipo, han de abstenerse de ello o dejar el ministerio. La enseñanza sobre la homosexualidad está claramente sustentada en las Sagradas Escrituras y se ha enseñado consistentemente así en la Tradición de la Iglesia (N° 2357).
  • Es obvio el mal, malísimo, en sí,  la cuestión de los abusos a menores, y muy perjudicial, tremendo, para la Iglesia y la evangelización y expansión de la fe.  Sobre esto comentar la  utilización de los enemigos que hacen del asunto, que representado 2 casos de cada 1.000, la Iglesia aparezca como si fuera la responsable total. Y otra cuestión es que hay que atajar el dar la posibilidad a que esto ocurra: ese 2; de modo que hay que tomar medidas drásticas: dado que más del 80% constituyen abusos homosexuales, hay que, por doloroso que sea seguir las directrices de la Iglesia respecto a la admisión de sacerdotes homosexuales.
  • La Iglesia pidiendo perdón, y ¿quién le pide perdón a ella o le agradece…? Es ya una constante el que la Iglesia pida perdón a todasd horas y por todo (desde la Conquista de América, la falta de respeto a identidad indígena del Canadá, los abusos a menores, etc.), incluso antes de que se le pida o exija. En cambio, nadie le pide a ella perdón alguno por tantos atropellos, persecuciones asesinados y mártires, de personas y cosas. ¿Y cuántos le agradecen tantos y tantos bienes, comenzando por el fundamental, el de la fe cristiana?
  • La cuestión de los vientres de alquiler: es una forma de satisfacer el deseo truncado de quienes no pueden tener hijos, y que tratan a toda costa -se como sea- de lograrlo. Ya no importa -como ocurre con los abortos, con los eutanasiados, etc.- los medios y atajos que se utilicen, y perjudique a quien sea, ni lo bondad moral, tan solo importa salirse con la suya, con su «capricho»; es la lógica infantil de no renunciar a nada y no asumir responsablemente nada. En los vientres de alquiler se da, por lo pronto, el que las madres y los niños son tratados como simples mercancías.

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