La experiencia como exorcista de un obispo caribeño: «el poseído no puede bendecir a Dios»Monseñor Bretón, de Baní (República Dominicana) Aunque tiene un exorcista designado para la diócesis, él también participa y atiende algunos casos. En la Iglesia Católica, cualquier fiel puede rezar a Dios pidiendo protección y liberación contra las acechanzas del Demonio, sea para sí o para otra persona. Pero el exorcismo, el ceremonial oficial de la Iglesia que incluye órdenes al demonio para que deje de oprimir a una persona, está reservado al obispo. En la práctica, por lo general un obispo delega esta función en un sacerdote exorcista, aunque hay algunos obispos en tiempos modernos que sí que han sido exorcistas con cierta asiduidad, como lo fue, por ejemplo Augusto Uribe Jaramillo en Colombia o como lo cuenta ahora Freddy Antonio de Jesús Bretón, el obispo de Baní, en República Dominicana. |

