Pensamientos de Fe (92)

Alberto Caravias Cathopic
  1. Identificación progresiva de verdad y poder. De modo que Dios que se hace débil con los débiles, carece de predicamento para  el mundo actual.   
  2. Dios es como un niño, débil e indefenso, en medio de las fuerzas del mundo. El mal lucha con todo tipo de violencias, poderes y armas, Dios solo con la del amor.
  3. Cristiano es uno que ha aprendido a ser pobre, débil, vulnerable…, dispuesto a perder, a dar la vida, a ser crucificado, a no luchar, a no defenderse, a no resistir a la tinieblas con sus armas.
  4. Todos necesitamos ser ayudados; pero son los débiles —los pequeños, los humildes, los pobres….— los bienaventurados que se dejan ayudar.
  5. Quien se entrega ciegamente a una ideología se convierte en una apisonadora, capaz de aplastar y llevarse por delante lo que sea: vidas especialmente. Una ideología absoluta es una verdad atómica: capaz de convertir al más tierno y endeble de los hombres en una férrea máquina de matar.
  6. En los pequeños detalles, se ven los grandes defectos (o virtudes) —se dice—. El que es justo y honesto en lo pequeño lo será en lo grande.
  7. De siempre el ser humano ha seguido a su conciencia; aunque la traicionara, la ha tenido en cuenta como factor de conducta. Hoy, en cambio, ya no es así; se podría decir que la personalidad moral del ser humano de Occidente ha dejado de existir. No ya que sea inmoral, per se, sino amoral. No hay nada interior que le diga esto está mal.
  8. La expulsión del Dios de aquellos medios como el cine y series televisiva, etc., no reflejan la realidad: ocultan la verdad existente de que un 20% de la población occidental cree, tiene una fe que afecta espiritual, moral y emocionalmente a sus vidas. Sin embargo, esto no aparece en lo que estos medios tan influyentes expresan. Este opacamiento de Dios es irreal y sectario y promueve una visión materialista de la vida.
  9. Actuar contra la razón, no ser razonable, no comportarse según el sentido común, es inmoral, está en contradicción con el ser natural de la persona, que está dispuesta de creación —a imagen y semejanza de Dios, que es inteligente, logos— a valerse para obrar del discernimiento entre el bien y el mal.
  10. Cuando no se responde a un desaire, eso es gracia. Si no haces uso de la venganza, eso es gracia. Si sonríes ante una ofensa, eso es gracia.

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