Malik presintió la llegada del legislador con delirios de ingeniería social

La intuición de un filósofo libanés

Malik, relator del proyecto de Declaración, está considerado junto a Eleanor Roosevelt y René Cassin como uno de los padres de aquel texto fundamental.

A Malik le inquietaría esta falta de interés por fundamentar los derechos humanos, que equivale a eludir cualquier reflexión sobre la naturaleza del ser humano. En aquella posguerra algunos juristas y filósofos estaban convencidos del retorno al iusnaturalismo, tras haber visto pisoteada en grado inconcebible la dignidad de la persona. No dejaba de ser una ilusión. Lo que volvía era ese optimismo ingenuo en el poder de la razón que en otros tiempos había engendrado monstruos.

El filósofo libanés recordó en algunos de sus discursos una realidad que cuesta admitir: la natural tendencia humana a eludir su responsabilidad personal y buscar su seguridad en sus propiedades, su círculo de relaciones o el Estado. Quien vive en la autocomplacencia y en un mundo aparte, el individuo soberano, no suele preocuparse de lo que haga otro soberano por encima de él: el Estado. Si se debilitan las instituciones intermedias entre el individuo y el Estado, surge el rebaño pacífico y laborioso, presentido por Tocqueville en La democracia en América. Este tipo de personas difícilmente podrá entender la existencia de una ley natural. No reflexionará sobre el origen de los derechos, sino que aplaudirá acríticamente el advenimiento de derechos como meros productos de las leyes positivas.

Malik se daba cuenta de las consecuencias de considerar que los derechos humanos, como otra parte más del ordenamiento positivo, están sometidos a continua evolución. Si de por sí son cambiantes, habrá que entender que también lo es la naturaleza humana. Malik presiente la llegada del gran legislador con delirios de ingeniería social.

Antonio R. Rubio Plo es analista internacional.

Fuente y texto completo: http://arvo.net/a-r-rubio-plo/la-intuicion-de-un-filosofo-libanes/gmx-niv863-con15499.htm Antonio R. Rubio Plo

 


Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.