
Como nunca antes, todos los signos de los tiempos postreros acaecen en estos momentos presentes.
Estos señales nítidas, duras y contundentes tienen el marchamo de credibilidad de venir del mismísimo Señor de la Historia. El mismo Jesucristo ya nos advertía que estuviéramos atentos a los signos de los tiempos, para que no nos sorprendieran los acontecimientos que anticipan.
¿Cuándo ocurrirán esos acontecimientos que tendrán como colofón la Parusía? Sabemos que nadie conoce ese día y hora sino el Padre (Mt 24,36); nos obstante, Jesucristo nos refirió una serie de signos que le precederán, aunque no cuánto tiempo pasará entre la manifestación de estos sucesos y la segunda venida.
En un próximo artículo reflexionaremos más a fondo sobre estos signos, ahora vamos a comprobar el interesante «paralelo» entre los dicho por Jesús en los Evangelios y lo dicho en el Apocalipsis cap. 6, que revela los seis sellos:
Primer signo y sello:
vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: «»Yo soy el Cristo»», y engañarán a muchos (Mt 24,5).
caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco (Ap 6,2).
Segundo signo y sello:
Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras (Mt 24,6a); se levantará nación contra nación y reino contra reino (Mt 24,7a).
caballo, rojo; al que lo montaba se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; se le dio una espada grande (Ap 6,4).
Tercer signo y sello:
habrá en diversos lugares hambre (Mt 24,7b).
caballo negro; el que lo montaba tenía en la mano una balanza, [6] y oí como una voz en medio de los cuatro Vivientes que decía: «Un litro de trigo por denario, tres litros de cebada por un denario. Pero no causes daño al aceite y al vino.» (Ap 6,5-6).
Cuarto signo y sello:
(Aquí se reunirán -con los caballos anteriores- todas las fuerzas del mal, en una descomposición generalizada).
caballo verdoso; el que lo montaba se llamaba Muerte, y el Hades le seguía. Se les dio poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con la espada, con el hambre, con la peste y con las fieras de la tierra. (Ap 6,8).
Quinto signo y sello:
Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre. (Mt 24,9).
Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron. [10]Se pusieron a gritar con fuerte voz: «¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin tomar venganza por nuestra sangre de los habitantes de la tierra?» [11]Entonces se le dio a cada uno un vestido blanco y se les dijo que esperasen todavía un poco, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a ser muertos como ellos. (Ap 6,9-11).
Sexto signo y sello:
habrá en diversos lugares (…) terremotos (Mt 24,7b).
después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, [25]las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas. (Mc 13,24-25)
Cuando abrió el sexto sello, se produjo un violento terremoto; y el sol se puso negro como un paño de crin, y la luna toda como sangre, [13] y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, (Ap 6,12-13).
«Lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velad!» (Mc 13,37).
Ver: Los signos de los tiempos se están cumpliendo (II)
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