La clave para las virtudes está en el ambiente… especialmente el religioso En la España actual y también en otros países de occidente, padres que no son muy creyentes o incluso agnósticos, deciden enviar a sus hijos a colegios religiosos, grupos scouts cristianos e incluso a catequesis, aunque ellos no vayan a misa. ¿Por qué? Los padres quizá no tienen mucha fe pero creen que los niños crecerán allí en virtudes.
El caso del olor a galletas Ayudar a alguien, un acto bienintencionado, no parecía ser producto de la voluntad, sino del estímulo del azúcar y los carbohidratos. La gente es más simpática y tratable después de comer, o de tomar té con pastitas. ¿Determinados por nuestros estímulos? Un estudio del psicólogo Dennis Reagan demostró que las personas que se sentían culpables de haber realizado una mala acción son cuatro veces más propensas a ayudar a personas necesitadas. Quizá eso confirma la utilidad social de ir a misa cada domingo, y no solo de vez en cuando: que te regañen por actuar mal y te animen a actuar bien tiene una cierta eficacia si se administra en dosis regulares. Estos estudios vienen a confirmar lo que la sabiduría popular ha enseñado siempre. La gente puede llegar a hundirse en los rincones más malvados del corazón humano, pero también volar por un cielo de santidad, si se apoya en el ambiente adecuado. El carácter: vicios, virtudes y motivaciones Miller es el director de The Character Project (www.thecharacterproject.com), financiada a su vez por la rica Fundación John Templeton. The Character Project lleva desde 2010 investigando sobre la conducta humana a nivel psicológico. En su libro, Miller explica en primer lugar lo que la gente suele entender cuando habla de carácter. Normalmente, las personas conciben el carácter como una unión de virtudes (honestidad, compasión…) y vicios (ira, avaricia…). Otro factor que añaden son los motivos que llevan a una persona a realizar una acción. Sin embargo, hacer buenas acciones para ser visto no le confiere a una persona un carácter virtuoso, da igual lo mucho que haya ayudado a otros. Ayudando por el sentimiento de culpa Tan solo tres de los veinte sujetos se ofrecieron a ayudarle (un 15%). El otro 85% no hizo nada. Esto cambió, sin embargo, en cuanto se hizo sentir culpables a los sujetos que se habían encontrado con el actor. La conclusión a la que llega Miller hilando distintos experimentos es que las personas rara vez son compasivas a no ser que se sientan culpables, que las hayan empujado a serlo o que sientan vergüenza. La gente está dispuesta a ser buena… pero necesita un empujoncito. Por otro lado, la gente también puede ser de mucha ayuda. Cuando se pide a alguien que se ponga en la piel del otro, se consigue que tenga dos veces más disposición de ayudar que si no lo hace. Aun así, Miller concluye esta parte del libro de forma tajante. “Puede haber ciertos afortunados que tengan un carácter genuinamente virtuoso, pero la mayoría de nosotros tenemos un camino largo por recorrer en este sentido”, escribe. El experimento de Milgram “Los psicólogos son muy hábiles a la hora de provocar la ira de la gente en los laboratorios”, escribe Miller. Aparentemente, no cuesta mucho. Tendemos al bien si no hay presiones Además, existen pequeñas ventajas que pueden marcar la diferencia en el comportamiento de una persona. La gente tiende a comportarse mejor frente a un espejo, después de cantar una canción sobre buen comportamiento, o después de haber leído los Diez Mandamientos. “Nos podemos comportar de forma admirable en ciertas ocasiones, y luego ser tremendamente malos en otras”, explica Miller. Y, normalmente, todo depende de factores ambientales. Ser religioso aumenta tus virtudes Miller plantea una pregunta: ¿es la religión la que convierte a personas normales en personas más virtuosas? ¿O son las personas virtuosas las que tienden a acudir a comunidades y actividades religiosas? Parte de la respuesta podría estar en el fenómeno que planteábamos al principio: los padres, que quizá no son muy virtuosos, sí apuntan a sus hijos a escuelas y actividades de grupos religiosos, porque saben que allí adquirirán virtud. Los no muy religiosos buscan -y esperan- virtud donde están los religiosos.
https://www.religionenlibertad.com/las-personas-religiosas-ambientes-religiosos-son-mas-virtuosas–64591.htm |
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