La Sagrada Familia

El último domingo de diciembre celebramos a la Sagrada Familia, la familia querida por Dios, compuesta por un hombre, una mujer y la descendencia.

Para los que creemos, este es el modelo indicado por Dios para constituir nuestras familias. La comunidad de amor formada por la pareja, se ha de abrir a un tercero (hijo/s) para salvarla de riesgo a que acabe en un egoísmo a dos, el tercer miembro perfecciona esa comunidad de vida.

Esta familia cristiana se está viendo ataca en esta época histórica como nunca antes. La cristianofobia cada vez más se extiende a todas las facetas cristianas, y así, pues, la familia que es una aspecto fundamental de la doctrina cristiana y que afecta tanto a las relaciones humanas y cómo ordenar la sociedad a partir de esa pequeña célula. El núcleo familiar se ha convertido en un pilar a derribar. Y el Nuevo Orden Mundial trabaja en este objetivo.

Los ataques a la familia son de distinto tipo: la proliferación de una infinidad de tipo de familias, que hace prácticamente irreconocible este modelo genuino (ejemplo de ello, es el numerosísimo número de hogares con uno solo de los adultos); la usurpación de la misma palabra matrimonio (que etimológicamente proviene del latín matrimonium, que procede de matrem, madre, y monium, calidad de) a trasladarla, desdibujándola, a parejas que no tienen nada que ver con su genuino significado (un ejemplo es el de los gais, que el lugar de llamar a su vinculación gaimonio, se empeñan en utilizar aquel termino); la cada vez más injerencia del Estado en el ámbito familiar y del hogar, tratando de regular las relaciones entre sus miembros, e incluso cuestionando en algunos aspectos la patria potestad y autoconcediéndose el Estado a sí mismo un poder por encima de los propios progenitores (lo cual amenaza ir a más).

Esta fecha de hoy es un buen momento para tomar conciencia de la importancia que tiene la llamada familia cristiana, pieza fundamental en la historia humana. Su cuestionamiento y el riesgo a que deje de tener relevancia social y a que eduque a las generaciones venideras según unos valores propiamente cristianos, nos ha de hacer conscientes de ello y valorarlo. Recemos para que esta maravilla que es la familia, la familia cristiana, siga existiendo y aportando valores indeclinables que forjen la sociedad en una gran familia, la familia humana según Dios.

La Sagrada Familia hace a la familia sagrada.

Esta es la hermosa oración a la Sagrada Familia que propone el Papa:

Jesús, María y José
en vosotros contemplamos
el esplendor del verdadero amor,
a vosotros, confiados, nos dirigimos.
Santa Familia de Nazaret,
haz también de nuestras familias
lugar de comunión y cenáculo de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas iglesias domésticas.
Santa Familia de Nazaret,
que nunca más haya en las familias episodios
de violencia, de cerrazón y división;
que quien haya sido herido o escandalizado
sea pronto consolado y curado.
Santa Familia de Nazaret,
haz tomar conciencia a todos
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
de su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José,
escuchad, acoged nuestra súplica.
Amén.

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