Este último domingo del año, 28 de diciembre, la Iglesia celebra la Sagrada Familia. La familia cristiana querida por Dios, está compuesta por un hombre, una mujer y la descendencia.
Para los que creemos, este es el modelo indicado por Dios para constituir nuestras familias. La comunidad de amor formada por la pareja se ha de abrir a un tercero (hijo/s) para salvarla de riesgo a que acabe en un egoísmo a dos, el tercer miembro perfecciona esa comunidad de vida.
Esta familia cristiana se está viendo ataca en esta época histórica como nunca antes. La cristianofobia cada vez más se extiende a todo lo cristiano, a todas las facetas cristianas, y así, pues, la familia que es una expresión fundamental de la doctrina cristiana y que afecta tanto a las relaciones humanas y cómo ordenar la sociedad a partir de esa pequeña célula. El núcleo familiar se ha convertido en un pilar a derribar. Y el Nuevo Orden Mundial —por oscuras razones— trabaja en este objetivo.
Los ataques a la familia son de distinto tipo: la proliferación de una infinidad de tipo de familias, que hace prácticamente irreconocible este modelo genuino (ejemplo de ello, es el numerosísimo número de hogares con uno solo de los adultos); la usurpación de la misma palabra matrimonio (que etimológicamente proviene del latín matrimonium, que procede de matrem, madre, y monium, calidad de) a trasladarla, desdibujándola, a parejas que no tienen nada que ver con su genuino significado (un ejemplo es el de los gais, que el lugar de llamar a su vinculación gaimonio, se empeñan en utilizar aquel termino); la cada vez mayor injerencia del Estado en el ámbito familiar y del hogar, tratando de regular las relaciones entre sus miembros, e incluso cuestionando en algunos aspectos la patria potestad y autoconcediéndose el Estado a sí mismo un poder por encima de los propios progenitores (lo cual amenaza ir a más).
Esta fecha de hoy es un buen momento para estimar y tomar conciencia de la importancia, sagadra, que tiene la llamada familia cristiana, pieza fundamental en la historia humana. Su cuestionamiento y el riesgo a que deje de tener relevancia social y a que deje de educar a las generaciones venideras según unos valores propiamente cristianos, nos ha de hacer conscientes de ello y valorarlo. Recemos para que esta maravilla que es la familia, la familia cristiana, siga existiendo y aportando valores indeclinables que forjen la sociedad en una gran familia, la familia humana según Dios.
La Sagrada Familia hace a la familia sagrada.
Esta es la hermosa oración a la Sagrada Familia que propone el Papa:
Jesús, María y José
en vosotros contemplamos
el esplendor del verdadero amor,
a vosotros, confiados, nos dirigimos.
Santa Familia de Nazaret,
haz también de nuestras familias
lugar de comunión y cenáculo de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas iglesias domésticas.
Santa Familia de Nazaret,
que nunca más haya en las familias episodios
de violencia, de cerrazón y división;
que quien haya sido herido o escandalizado
sea pronto consolado y curado.
Santa Familia de Nazaret,
haz tomar conciencia a todos
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
de su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José,
escuchad, acoged nuestra súplica.
Amén.
…….ooOoo…….
Estas son las lecturas de la liturgia de la Misa del día de hoy:
Primera lectura
Lectura del libro del Eclesiástico (3,2-6.12-14):
Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.
Salmo
Sal 127,1-2.3.4-5
R/. Dichosos los que temen al Señor
y siguen sus caminos
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.
Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.
Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,12-21):
Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (2,13-15.19-23):
Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»
José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.»
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.»
Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.
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