La familia está siendo atacada

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Cabría decir «cuando todo es una cosa; nada es esa cosa». En el caso de la familia como en el del matrimonio se pretende difuminar su significado preciso y de siempre, por algo genérico y confuso, que se aplica a diversas formas, que vienen a hacer perder su realidad y significado originario.

Esto se cumple cada vez más, como un objetivo del wokismo, que se propone destruir la familia. Ejemplo de esto, como otros muchos, es el de -si ir más lejos- el español: Es un despropósito bien propuesto para este objetivo fue la «Ley de familias» salida del parlamento español, que está en manos de gente aventurera progre. Hasta 16 tipos de familias han dispuesto sus señorías. ¡Todo una ocurrencia, sin pies ni cabeza! Pero ahí está, como si nada; la gente se la traga sin chistar, cual tragasables. 

Hace algún tiempo oí decir a una actriz progre, Aitana Sánchez Gijón, que «había tantas familias como personas.» ¿Qué habrá querido decir?, me pregunto.

Toda idea tiene consecuencias, si se ejercita, para bien o para mal. Y hay ideas, ocurrencias irreflexivas, que se llevan a la práctica de la vida real que producen efectos generalmente perniciosos. Sus consecuencias reales se diluyen en el tiempo, o sea, pasan desapercibidas, sin darnos cuenta, pero que han causado un trastorno o estropicio, y que se ha asumido con toda naturalidad, sin más, sin que la gente se pregunte el porqué.

Cosas de estas son estas ideologías infames que los progres nos están machaconamente instalando en nuestras sociedades: en su mayoría relacionadas con la sexualidad -una pulsión constante y afectante-: la teoría de género con sus 112 tipos, la lucha radical feminista contra el varón, el adoctrinamiento sexual en la infancia, la pornografía, el aborto, y ahora toca la familia, ¡a por ella van! 

Como dice el cardenal Sarah en pleno proceso de «debilitamiento del matrimonio» causado por «los defensores de la teoría de género, los ingenieros sociales y la gobernanza mundial», pretenden «otorgar carta de naturaleza a todas las `formas de familia´ surgidas de distintas formas de uniones y prácticas homosexuales».

En España el gobierno progre, exponente el NOM, logró aprobar la nueva «Ley de Familias», que afirma algo tan sui generis, que nunca ha ocurrido en toda la historia, que existen 16 tipos de familias.  Y no dice nada de la cristiana , natural, ni a la numerosa, ni otras que se dan en  legales y populares en otros países como la poligamia (que es legal en hasta 50 países):

  1. Familia biparental:dos personasunidas, o ya no unidas, o medio unidas, con descendientes;2. Familia monomarental o monoparental: un progenitor solo con descendientes («monomarental» no existe en español y es lingüísticamente una construcción absurda, porque existen los parientes pero no los «marientes»);3. Familia joven: cuando el progenitor o los progenitores tienen menos de 29 años… (las españolas tienen su primer, y con frecuencia único hijo, a los 32 años de media);4. Familia LGTBI homomarental y homoparental: si uno o dos de los adultos declaran ser de «alguno de los colectivos LGTBI»;5. Familia con mayores necesidades de apoyo a la crianza: incluiría las familias con muchos hijos, pero sin llamarle familia numerosa;6. Familia múltiple: tienen gemelos, trillizos o adoptan muchos niños de golpe (o los compran en vientre de alquiler);7. Familia reconstituida: uno o dos progenitores aportan hijos de relaciones anteriores… los ex siempre tienen algo que decir sobre los hijos, y a menudo sobre más cosas…8. Familia inmigrante: uno o más miembros han llegado de otro país;9. Familias transnacionales: algún miembro está en otro país (no está claro si incluye marineros, gente que viaja mucho…)

    10. Familia intercultural: con personas de distintas culturas o etnias (¿catalana con gallego?, ¿chica de ciudad con hombre de campo?)

    11. Familia en el exterior: algún miembro reside en el extranjero pero tiene ciudadanía 

    12. Familia retornada: acaban de volver a España después de vivir en el extranjero un año y alguno tiene ciudadanía española;

    13. Familia en situación de vulnerabilidad: por economía o aspectos sociales están en situación frágil o precaria;

    14. Personas unidas en matrimonio, «por cualquiera de las formas matrimoniales reconocidas legalmente», pero incluye a sus ascendientes y descendientes…

    15. Pareja de hecho: tienen una «relación afectiva análoga a la conyugal», pero han de ser mayores de edad, no tener parentesco, no estar en otra pareja de hecho y apuntarse a un registro de parejas de hecho.

    16. Personas solas: también podrán recibir algunas prestaciones de esta ley…

 

Recogemos estas manifestaciones de personas autorizadas:

María Menéndez, presidenta de la Asociación de Familias Numerosas de Madrid:

 «Si se cambia por completo terminaría por desnaturalizarse».

«Si todo es familia, ya nada es familia. Nos están anulando»

«Un gravísimo ataque a la libertad de los padres, a la libertad educativa, a la patria potestad, a la eliminación de la acreditación de familias numerosas y al concepto mismo de familia, trastocando su esencia».

«No sólo no nos protegen, sino que nos quitan de en medio, eliminando el nombre de familia numerosa, destrozando el concepto de familia numerosa -tener numerosos hijos, familias grandes- y diluyendo nuestra problemática particular».

Carmen Fernández de la Cigoña, directora del Instituto de la Familia CEU: 

«Es una ley impregnada de los principios de la ideología de género, y supone un claro retroceso de por qué la familia como institución ha sido protegida por el derecho».

«La nueva legislación se suma a un esfuerzo general para «hacer desaparecer» a la institución familiar, y lamentó que en la nueva ley –que distingue entre 16 tipos de familias, incluyendo adjetivos como joven, transnacional o intercultural–el conjunto familiar puede ser cualquier cosa».

Armando Zerolo, profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad CEU San Pablo:

«Decir que hay 16 modelos de familia es lo mismo que decir que no hay ninguno y decir que sólo hay uno es predicar en el desierto».

«La familia es una realidad compleja, fruto de un proceso civilizatorio. No es el origen de nada, sino la forma más sofisticada y delicada de un humus social determinado».

«Es normal que ante un humus social y cultural deteriorado, cambiante e incierto, surjan todo tipo de formas ‘familiares’, como de un descampado pueden salir muchos tipos de hierbas, la mayoría malas, pues son las más resistentes. Lo hermoso es frágil, y lo valioso vulnerable. La familia no es la defensa de nada, pero sí que hay que defenderla, como el buen jardinero, de casi todo».

 

La familia tradicional, la que Dios eligió a una familia humilde y sencilla para venir entre nosotros, parece que no les interesa mucho, tal vez sea esta la causa principal: por ser familia cristiana. También seguro que hay otras razones como el que esta familia clásica, de siempre, tradicional… sea la célula básica de la sociedad, que la cohesiona, y fortalece a sus miembros, de modo que no son fáciles de manipular; para los que quiere desordenar las cosas y malear a las personas, la desaparición de ese modelo de familia es un obstáculo que hace muy difícil su propósito.  

 ACTUALIDAD CATÓLICA


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