La “libertad religiosa” del Dragón Rojo

Llama la atención la nula crítica que los países occidentales, incluida la ONU, etc., tan celosos por la democracia y el empeño por velar por ella en todos los países del mundo, que, sin embargo, sobre China, reconocida dictadura comunista, nadie diga ni nada.

Todo el mundo calla, sin ninguna crítica sobre la falta de libertades (especialmente en el ámbito religioso). Occidente está achantado, mirando por los propios intereses económico y, tal vez también, aprovechando, con un silencio cómplice, la tarea de exterminio y de no implantación de la fe en Cristo…

El Comunismo, la Masonería anticatólica, el NOM (nuevo orden mundial, en el que como un cajón de sastre caben muchas ideologías, movimientos, sectas, pseudorreligiones, falsas ONGs, agendas, etc.), son opuestos a la creencia en el Dios verdadero e impulsores de la cristianofobia…

Los errores de que habla la Virgen en Fátima que amenazaba con extender el Comunismo por el mundo, que no es otro que el materialismo ateo y rabiosamente anticristiano y antihumano, bien podría ser en un futuro no muy lejano, sino más bien próximo, que lo abanderara por todo el mundo la República Socialista China.

No perdamos de vista esta realidad a la que nadie parece prestar atención, e incluso —como afirmaos— facilitar, con un silencio cómplice.

Se nos han dado muchos mensajes del Cielo, a través de apariciones y revelaciones a personas dignas de consideración en que se advertida de los peligros que se cernían para la Iglesia de Cristo —y para toda la Humanidad— provenientes de ese materialismo diabólico.

Presidente chino Xi Jinping en su breve discurso de clausura del Congreso del PCC, en el que se le han otorgado tantos poderes como ha Mao, propuso “trabajar juntos con los pueblos de todos los países para construir un mundo abierto, incluyente, limpio y bello que goce de una paz duradera, seguridad universal y una prosperidad común”.  ¡Qué bonito! ¡Un Mundo bello, pero sin religión y con el sometiento del mundo entero al materialismo socialcomunista!

Atentos al Dragón Rojo.

ACTUALIDAD CATÓLICA