La guerra de Ucrania. Cuestiones varias a considerar

De las guerras se dice que la primera víctima es la verdad. Y es cierto, y en esta más que nunca. Las imágenes y las noticias son manipuladas y difundidas a todas las partes, por unos canales filtradores, que a su medida antevienen en la guerra para crear opinión según lo que más les interese.

La información que llega es la misma en todos los medios, como si estuvieran repartidas por una sola fuente común que se reparte, o una autofiltración que dé como producto una noticia refinada aceptable para lo que políticamente se espera.

Y en este sentido, de las fake news  o noticias falsas, y dejando a Rusia en su interior que es un espacio cerrado a cualquier noticia que comprometa los intereses contarios a Putin, fijemos en algunas noticias que se airean por todos los medios del bando occidental:  Cuando se habla de los muertos: de los Rusia, se ha dicho días atrás, que eran 12.000 mil o 14.000 soldados (según el presidente de Ucrania y la mayoría de los medios occidentales) (cuando según los Servicios de EEUU, se decían que eran entre 2.000 y 4.000). Cuando se habla de los de Ucrania, solo se citan víctimas civiles y especialmente si son niños; no se citan las victimas militares ni los generales, etc., en cambio de Rusia se dicen que ya van tres generales.

Con esto de las medidas sancionadoras, al unísono de todo el Occidente, se está consiguiendo seguramente desactivar al Gobierno ruso por vía de dejarle sin recursos y arruinarlo. Pero también, esto lo está pagando una ciudadanía inocente, que está bajo el dominio de malos gobernantes. Quizá sea un precio a pagar, a cambio de la unión del mundo democrático por arrinconar a un país violento y gamberro. Ahora bien, esta actitud porque no tenerla con todos esos países que actualmente se están comportando bárbaramente…, y muy especialmente para con sus ciudadanos, internamente, es decir, regímenes dictatoriales que tienen secuestrado el poder y que maltratan a sus ciudadanos (v.g.: Venezuela, Cuba, China, etc.)

A la caza del ruso… Los de las leyes del odio, aquí no hacen uso de ellas. Por todo el mundo se ha extendido una animadversión a todo lo ruso, y mucho rusos que viven en cualquier parte del mundo y que nada tienen que ver con esta guerra invasora originada por unos jerarcas despóticos encabezados por Pontín, resulta que son odiados hasta el punto de -cual apestosos- les expulsan de  sus trabajos y les miran mal.

Rusia va a quedar muy debilitada, pero sacará bocado: se anexionará la parte rusoparlante de Ucrania y la zona litoral del Mar Negro (Oropesa), con lo que dará un bocado considerable a Ucrania, a la que dejará malherida por muchos años, en su población y en la recuperación económica.

Una guerra que beneficiará a China. Quizá muchos pensarán que Occidente va a achantar y a semidestruir a Rusia, con este más que probable aniquilamiento (o autoniquilamiento) mundial de todo lo ruso. Pero lo único que va a suceder, y ahora muy peligrosamente, es que la gigantesca Rusia va a caer bajo la influencia de China. China que extiende sus tentáculos por todo el mundo; África, Iberoamérica, el Pacífico, el corredor de la ruta de la seda, el mercado europeo y el hipotecado EE.UU., ahora acabará por ampliar aún más su empoderamiento con la esa parte del globo terráqueo. Por otro lado, lo que queda bien a las claras -y de lo que China ha tomado nota- que Occidente tiene mucho miedo a la guerra, y que es incapaz de ir más allá del mínimo esfuerzo y compromiso. Es decir, que esta guerra va a traer para el mundo futuro unas consecuencias trágicas. Al tiempo (que será no tardando).

Y la ONU, ¿dónde está? ¿y los cascos azules? No aparece ni interpone sus fuerzas al servicio de la paz. La ONU es un cero absoluto, tan solo sirve para hacer políticas proabortistas en los países del Tercer Mundo.

Y el Globalismo rampante…, el del NOM, el que calla y apaña, ¿qué?…

Ah, Polonia y Hungría, las que más están contribuyendo a acoger a los refugiados… Pero nadie lo ensalza; y en cambio, han sido muy criticados por su otrora política defensora de sus ciudadanos.

Y un último lamento: Entre todos hemos embarcado a esta gente a un enfrentamiento imposible, que no les va a crear sino sufrimiento, dolor, muerte, destrucción de hogares, de vidas errantes, etc. Los miles de muertos ya no volverán y los diseminados por todo el mundo sin patría y hogar, tan poco, al menos por mucho tiempo. ¿No se podía haber evitado todo esto de otra manera? Esta, de todas las posibles, ha sido la peor.

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