Últimamente uno se da cuenta de que cada vez son más los católicos que están dejando de sufrir en silencio y no se callan ni debajo del agua. Nuestros fieles, siempre tan comedidos, tan respetuosos con lo que decían sus sacerdotes, tan confiados en que todo iba por buen camino, se empiezan a echar al monte y cuando algo no les cuadra simplemente se ponen en jarras, como una Rafaela cualquiera, y cantan las verdades del barquero a cura común, párroco de campanillas, vicario episcopal y de ahí hasta donde haga falta.
Categoría: IGLESIA
¿Todos a mamporros?
Es otro de los mantras de los “buenistas a ultranza” -«no ver, no oír, no entender»; ‘porque no’, simplemente-: la clave es ese “todos». Lo usan, y lo necesitan para igualar a los fieles con los saboteadores. Lo señalo, para saber dónde estamos, y de qué estamos hablando.
El celibato sacerdotal
«En tiempo de borrasca no hacer mudanza» se dice en espiritualidad. Y vale para estos momentos de la Iglesia Católica, barca de Pedro, navegando en aguas turbulentas, aguas que han agitado los progres de la doctrina, especialmente de moral sexual, y ahí estas los del camino sinodal alemán, provocando un desafío cismático, que rememora temor y temblor a lo que hiciera Lutero hace 500 años; y que está sin resolver, y a lo que se ha venido añadir lo de la declaración Fiducia Supplicans. Y estando en estas, salta un nuevo asunto a la palestra: El celibato debería ser opcional para los sacerdotes católicos.
Nigeria, el país de la fe cristiana
Aquí cabe perfectamente el dicho de los primeros cristianos cuando eran arrojados a las fieras: «La sangre de los mártires es semilla de los cristianos». Así dice la Palabra de Dios: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto» (Jn 12,24).
La tormenta Fiducia Supplicans o la melancolía de la inutilidad
Parece que ya amaina la tormenta perfecta de algo perfectamente innecesario. Seguir leyendo «La tormenta Fiducia Supplicans o la melancolía de la inutilidad»





