Si fuéramos mudos habría hecho la mitad del camino hacia el cielo y la santidad. Con ese defecto es imposible ser verdaderamente buen cristiano.
«Si uno no ofende con la palabra, ese tal es perfecto varón» (Sant 3,2).
Seguir leyendo «Callar y no chismorrear ni murmurar, criticar o difamar supone mucho…»






