«Bienaventurados los dulces, porque ellos heredarán la tierra» (Mt 5,4).
«Hay que ser fuete para poder ser infinitamente dulce” (Sta. Teresa Jesús).
«Bienaventurados los dulces, porque ellos heredarán la tierra» (Mt 5,4).
«Hay que ser fuete para poder ser infinitamente dulce” (Sta. Teresa Jesús).
Para cada uno de nosotros, en la vida, ha habido un momento en el que Dios se ha hecho presente con más fuerza, con una llamada, La llamada de Dios es amor, tenemos que intentar encontrar el amor que hay detrás de cada llamada, y a ella se responde solo con amor.
