El interminable e insufrible comunismo cubano está a punto de acabar

Tras años –desde 1959– de represión comunica se atisba la salida del túnel. La luz que se vislumbra está ya cerca.

Todo invento ideológico producto humano hay que cogerlo con pinzas, el comunismo como otros muchos “ismos”, el nazismo, etc., –y como el actual wokismo, que pretende la defunción del derecho natural, con lo que ello conlleva–, han causado estragos en la historia humana.

Se quiera reconocer o no, este punto final lo está proporcionando el presidente estadounidense Donald Trump, al cual se le podrá achacar alguna astracanada que otra en el ejercicio de su mandato, pero lo que si es cierto es el bien que está haciendo para la humanidad en general y para algunos en particular, como los presos venezolanos en proceso de liberación, o el parar los pies a transexualismo que cual pandemia estaba confundiendo a muchos adolescentes y provocándoles daños irreversibles, o la decidida apuesta por la causas próvida, con la restricción al aborto.    

Todo apunta a que en semanas, tal vez días, el régimen comunista cubano deje de existir. Marco Rubio, brazo derecho de Trump, de ascendencia cubana, va a ser quien tenga el honor de hacer realidad lo que tantos cubanos exiliados o torturados en la misma Cuba, habían soñado a lo largo de casi 7 décadas.

No obstante, y como dice el dicho, “cuando más cerca está la liberación es cuando más duelen las cadenas”. Es decir, que el final, como monstruo herido, agonizante, se resista en sus estertores, produciendo mucho dolor.

Así, en este sentido se han manifestado los obispos alertan que Cuba corre el riesgo de un caos social si no hay cambios urgentes.

Ante la postura pacifista de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) en línea con el Papa y de la Santa Sede, de respeto al Derecho Internacional, de que los gobiernos deberían poder resolver sus desavenencias y conflictos a través del diálogo y la diplomacia, no la coerción ni la guerra, y sin injerencias externas, hay que tener en cuenta que si –como ha ocurrido hasta ahora- la ONU o los países democráticos no hacen nada porque las dictaduras asesinas abandonen el poder, estas por sí solas no lo harán, hay que forzarlas a ello, y a veces no queda más remedio que usar la ”fuerza” (1), o como en este caso, el cerco –al abastecimiento de petróleo– para que el régimen opresor se derrumbe. La escasez de combustible está asfixiando la cada vez más alicaída economía cubana y, según declaraciones recogidas por Financial Times, la analista de la firma de mercado Kpler, Victoria Grabenwöger, afirmó a finales de la semana pasada que la reserva que le queda a Cuba le “puede durar de 15 a 20 días”. 

Les invitamos a leer estos artículos: León XIV sugiere que algo va a suceder en Cuba y respalda la petición de «cambios» de sus obispos

 

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PD.:

  1. Más vale que un malo sufra una vez (Maduro), a que muchos buenos sufran muchas veces (el pueblo Venezolano, en el exilio y en las prisiones). Quien lo ha vivido lo sabe; sólo hace falta ponerse en lugar de las victimas.

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