El aborto, 2024. 73 millones de muertos en 2022

Marcha por la Vida en Washington

En el año 2022 hubo más de 73 millones de abortos provocados en todo el mundo, convirtiéndose así en la primera causa de muerte (el 52% del total de 140 millones de fallecidos) y superando a la suma del resto de causas. (Según los datos estadísticas compilados por Worldometers).

En Estados Unidos se estima que se producen entre 1.500 y 2.500 abortos por día. Casi el 20% de todos los embarazos en los EE.UU. (excluyendo los abortos espontáneos) terminan en aborto.

En el 51º aniversario del desaparecido fallo de la Corte Suprema, Roe vs. Wade, la administración del presidente Joe Biden anunció nuevos planes para asegurar el acceso al aborto y a los anticonceptivos. Incluyendo nuevas directrices del Departamento de Salud y Servicios Humanos para apoyar el aborto quirúrgico a través de una ley federal que garantiza el «tratamiento médico de emergencia». Biden sigue empeñado es su causa institucional pro  derecho al aborto, pese a que la Justicia ya le ha dejado claro que no puede obligar a las urgencias de los hospitales de Texas a practicar abortos.

Llama la atención, escandaliza, que alguien que se confiesa católico se haya manifestado tan proabortista y haya hecho tanto a favor del aborto, para el cual ha dedicado durante toda su presidencia esfuerzos y recursos económicos, incluso más allá de los límites de los Estados Unidos.

No obstante, en EE.UU, contrariando a todos los países occidentales hay una sensibilidad grande y un debate profundo sobre el aborto. A la par y en contraste, mientras que Biden anuncia sus nuevos planes para los que estaba dispuesto a redoblar esfuerzos contra prohibiciones estatales del aborto, multitudes participaron en archas provida de San Francisco y Los Ángeles  e igualmente miles y miles de personas lo hacían en Washington por el fin del aborto.

El lema de la manifestación de este año ha sido: “Con cada mujer, por cada niño”. Jeanne Mancini, presidente de la organización March for Life de Estados Unidos  resaltó que, “según estudios, 60% de las mujeres que eligieron abortar habrían optado por la vida si hubiesen tenido un mayor apoyo”. El Obispo John Abdalah, de la Asamblea de Obispos Canónicos Ortodoxos de los Estados Unidos, como símbolo de unidad entre cristianos, dirigió unas palabras a los manifestantes.

Esta participación de miembros de la jerarquía religiosa contrasta con la ausencia total que se da en países como España, donde reluce por su ausencia. Otro tanto sucede con las declaraciones, mientras los españoles, con raras excepciones, en Estados Unidos si  son capaces los obispos de levantar la voz y denunciar proféticamente, como Mons. Michael Burbidge, obispo de Arlington, que condenó el discurso a favor del aborto que pronunció Joe Biden durante un mitin en Virginia el martes por la noche. El prelado asegura que Biden ha hecho del aborto el eje de su campaña, lo cual considera algo “increíblemente devastador”. La Conferencia Episcopal de EEUU emitió otra declaración sobre el proyecto abortista de Biden.

Son pocos los países con sensibilidad moral por el aborto; tristemente, en la mayoría se le considera como un derecho, un derecho legal y hasta natural; incluso bastantes de ellos con valores de una cultura cristiana. Afortunadamente, hay países como EE.UU., en cuya sociedad se debate este asunto sangrante; otros países como los africanos, que se resisten a las injerencias e influencias –incluso con el chantaje de las ayudas económicas- del NOM y ONU para implantar el aborto. Y también se da algún brote verde, como el del presidente argentino Milei, capaz de alzar la voz en contra del aborto, como ha hecho recientemente en Davos.  El 22 de enero en el Boletín Oficial argentino se publicó el Decreto 55/2024 por el que Milei establece que este año en curso sea declarado ‘Año de la Defensa de la Vida, la Libertad y la Propiedad’. También se ha mostrado a favor de preguntar a los argentinos en un referéndum si son partidarios de derogar la actual ley del aborto, que fue aprobada durante el Gobierno de Alberto Fernández, en diciembre del año 2020.

ACTUALIDAD CATÓLICA


Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.