Desfiguración del alma humana
Ayer domingo, 4-6-17, día de Pentecostés, 50.000 asistentes llenaron el estadio Calderón del Atlético de Madrid, en el concierto del grupo rockero Guns N’ Roses. Seguramente que entre todos los asistentes jóvenes a las celebraciones litúrgicas de Pentecostés, no se llegaba a tantos, (y allí pagando). Este grupo es de los menos «cañeros» y radicales en sus composiciones, casi treinta años despuntara con un albún titulado «Apetito por la destrucción’”. Demasiados grupos de rock están relacionados con la exaltación de la violencia, lo tenebrosos y lo esotérico. Estos son el núcleo de durdo de esta música «heavy metal». Que atiborran a la juventud con sus letras, simbologías y mensajes subliminales antihumanos, que contaminan el espíritu…, todo ello en su ambiente de hipnosis colectiva, alcohol, drogas y desenfreno.
![]() Muchos de nuestros jóvenes se encuentra en mayor o menor medida bajo la influencia de una generalizada y pegajosa mentalidad perturbadora. Se ve en la agresividad en la calle y en los hogares, en la obsesión por uno mismo, por el cuerpo…, en la popularidad que existe en la actualidad de los tatuajes, perforaciones en el cuerpo. La cada vez más abundan por doquier -internet, televisión, en locales y casas particulares- consultas de adivinos, curanderos, médiums o magos, etc. Lo cual no es sino resultado de este estado de cosas que nos dicen bien a las claras lo perdido que se halla el ser humano, de la confusión de valores y verdades y de la desfiguración de su dimensión más genuina, la espiritual. Luis M. Mata |
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