23 de junio de 2017La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo. “Te prometo, en la abundante misericordia de Mi Corazón, que concederé a todos aquellos que reciban la Santa Comunión nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán bajo mi desagrado o sin recibir los sacramentos, mi Divino Corazón será su refugio seguro en el último momento”, le había dicho Jesús a Santa Margarita María en una revelación aprobada por la Iglesia. |

