Tiempos duros para creerEn su carta semanal publicada el 18 de junio, decía el Arzobispo de Valencia en España, Cardenal Antonio Cañizares: En estos “tiempos duros” urge más que nunca la santidad a la que está llamado todo sacerdote católico. “El sacerdote tiene que ser como Cristo. Tiene que ser santo. La santidad sacerdotal no es un imperativo exterior, es la exigencia de lo que somos. No cabe una vida mediocre en el sacerdote. Nunca debería caber y menos en los momentos actuales en que es tan necesario mostrar la identidad de lo que somos y así dar razón de la esperanza que nos anima”. En estos “tiempos tan duros” urge más que nunca la santidad, no sólo para los sacerdotes, sino también para cualquier cristiano. Porque profesar esta fe se está convirtiendo en «en profesión de riesgo». |

