Pensamientos de Fe (68)

  1. Amar como Cristo significa decir no a otros “amores” que el mundo nos propone: amor al dinero, amor al éxito, a la vanidad, al poder…         
  2. Orar es hablar con Dios, pero principalmente escucharle, sentir que te ama, es conocerle; conocer y amar está íntimamente unidos.
  3. Escuchar, conocer, seguir a Jesús, es llevarle, ir con él y él contigo. Servir a los demás, estar con ellos amándoles, es conocer que Jesús está ahí amándoles contigo, es su amor con el que amas. El es más que tu mismo; es Cristo quien vive en ti. Amar así es experimentar el Espíritu de Jesús, realmente.
  4. La fecundidad de nuestra vida depende de la oración.
  5. Fecundidad: el principal fruto que el cristiano ha de dar es el amor.
  6. En estos días de lo políticamente correcto son muy pocos los profetas que se atreven a hablar. El clero ha de hablar libremente, y necesariamente. La mayoría, pusilánimes acongojados, calla. De modo que no acabarán -seguro- como Cristo. Ahora, cabe preguntarse, ¿tendrán que ver algo con ese Señor, al que siguen? No son chicha ni limoná, o sea, la sal sosa.
  7. “Dios otorga el don de la oración solo al que ora” (San Juan Clímaco), da el gusto, el hambre, el deseo de orar…; de modo que pongamos manos a la obra, la obra más importante, la de orar; que es lo que Dios quiere para nosotros
  8. «Solo el amor es digno de crédito» (Hans Urs von Balthasar. El verdadero amor no exige garantías, se sostiene en la confianza, en la fe.
  9. «Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros» (Jn 13,34). ¿Cómo nos ha amado Jesús? Sin poner límites, hasta el extremo, hasta la entrega total de sí; pero también con un amor caritas que proviene el Padre, y por quien amamos; con su amor que nos moviliza a amar.
  10. Hay que llegar a ser según la gracia que hay que dejar que fluya; gracia que es el influjo del Espíritu Santo. Dejarse a él, dejarse llevar. El Espíritu Santo pretenden actualizar la vida trinitaria en nosotros, la santidad querida por Dios para todos sus hijos. Esto es todo; ahí tenemos que llegar.

 

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