Pensamientos de Fe (121)

  1. Estamos poseídos por el deseo intenso que sentimos. El deseo ha suplantado la voluntad, la libertad. El deseo tiene un poder absolutizante y tiránico sobre las personas de hoy; que lleva a hacer cosas que en realidad no querríamos.      
  2. Al decaer las tradiciones y las costumbres han aumentado proporcionalmente las adicciones.
  3. El necesario aggiornamento al lenguaje del momentos histórico para trasmitir de manera entendible el mansaje del Evangelio, no supone subvertir sus valores, su contenido, su doctrina, su verdad, que permanece intacta según la ha revelado Jesucristo para siempre.
  4. En los Evangelios se hace referencia al infierno hasta 60 veces. De las 38 parábolas de los evangelios en 21 se advierte sobre el infierno y de la necesidad de estar preparados para el día del juicio. Esto nos ha de llevar a no desechar esta evidente realidad de la visión de nuestra vida y a tenerla muy presente.
  5. Es razonable pensar que la misericordia de Dios, los meritos de Jesucristo y su gracia mediando en nuestras buenas obras, la comunión de todos los santos, la condición de hijos humanos (adoptivos) de Dios… sean factores determinantes para concluir que una inmensa mayoría se salvará y no acabará en el infierno.
  6. Pudiera ser que el infierno estuviera vacio en cuanto eternamente, pues se hace difícil pensar que cualquier mal que haya hecho un ser humano es finito, pero ¿el castigo puede ser infinito?
  7. Las cosas importantes de la vida son don y tarea. Regalo y conquista. libertad y responsabilidad.
  8. Un amor sin libertad no sería amor, sino sometimiento; de ahí que Dios, al crearnos, para que nuestra grandeza se asemeje a la suya, corrió el riesgo de crearnos libres, para que amaramos con esa clase de amor verdadero.
  9. Hemos de seguir la manera de ser del Padre que ama graciosamente y se alegra de perdonar. Perdonar es participar de la misericordia divina, nos santifica.
  10. Solamente quien ama sabe de verdad. Quien tiene amor es capaz de captar, percibir, advertir la necesidad, la dificultad, la situación afligiente, doliente, del otro.

 

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