Hay varios píticos estadounidenses (Joe Biden, Nancy Pelosi, Catherine Cortez, etc.) que se tienen por cristianos católicos, y sin embargo están a favor del aborto. Es algo incomprensible; pero ellos cabalgan contradicciones como si tal cosa, en incluso manifiestan abiertamente, ufanos, que estando por el aborto hacen un bien a la humanidad, y además se sienten en gracia de Dios.
El presidente de los Estado Unidos Biden además de hacer declaraciones pro aborto ha dedicado dinero público a promoverlo incluso más allá de las fronteras de su país, y ahora en estos días ya de cara a las elecciones del 8 de noviembre ha pedido el voto para los demócratas a fin de obstener una mayoría en ambas cámaras para aprobar una ley federal proabortista: «Esta es la promesa que les hago a ustedes y al pueblo estadounidense: El primer proyecto de ley que enviaré al Congreso será para codificar el caso Roe v. Wade», ha manifestado.
El Arzobispo emérito de Filadelfia Charles Chaput ha reaccionado: “Esa es una forma de mentir. El Sr. Biden no está en comunión con la fe católica. Y cualquier sacerdote que ahora le da la Comunión al presidente participa de su hipocresía”. «La apostasía del Sr. Biden en la cuestión del aborto es sólo el ejemplo más repugnante.» « Cuando se rompe libremente la comunión con la Iglesia de Jesucristo y sus enseñanzas, no se puede pretender estar en comunión cuando es conveniente.»
Ya a primeros de año, por el apoya el aborto, a pesar de la enseñanza de la Iglesia Católica de que el aborto es un mal grave y que la vida humana es sagrada desde el momento de la concepción, los obispos de Estados Unidos publicaron un mensaje dirigido a Biden. Mensaje firmado por el presidente de la conferencia episcopal de EEUU y arzobispo de los Ángeles, Monseñor José Gómez.
Después se han venido sucediendo declaraciones de otros prelados criticando la fragante contradicción de Joe Biden, y su no derecho estando en pecado mortal a comulgar. El obispo español, mons. José Ignacio Munilla llegó a declarar: «Biden tiene la conciencia manchada de sangre».
El papa Francisco también llegó a asegurar sobre la postura de Biden ante el aborto que «lo deja» a su «conciencia», si bien le invitaba a hablar «con su pastor sobre esa incoherencia«.
La Iglesia Católica claramente rechaza el aborto provocado. La Constitución Pastoral Gaudium et spes, nº 51, del Con. Vaticano II, califica que “el aborto y el infanticidio son crímenes abominables”.
La presidente de la Cámara de Representantes Pelosi se halla en sintonía con Biden, y tiempo atrás ha venido a declarar, más o menos, que estar por el aborto es de obligación moral, pues se hace un bien a las mujeres, defendiendo un derecho que las pertenece, y quien se oponga está en pecado.
Es muy osada, cuando el magisterio de la Iglesia y la mayoría de los creyente católicos practicante se conducen en una dirección, ella va en dirección contraria, y se atreve a decir que todos están equivocados y ella conduce correctamente.
En su día a Nancy Pelosi, su arzobispo, que es el de San Francisco, monseñor Salvador Cordileone, le dio una respuesta contundente: “Nuestra tierra está empapada con la sangre de inocentes” y “ningún católico en buena conciencia puede favorecer el aborto”. Y que en su diócesis ningún sacerdote le diera la comunión eucarística. Pero la da igual.
Por su parte, la senadora demócrata pro aborto Catherine Cortez Masto se autodefine como católica usó al Sagrado Corazón de Jesús y a Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de la vida de los bebés en el vientre materno, para gravar un video promocional de cara a las próximas elecciones.
Ante lo cual cabe decir que la Iglesia Católica en Estados Unidos confía especialmente a Nuestra Señora de Guadalupe la protección de los niños por nacer, y en una oración especial le implora su “intercesión por cada niño en riesgo de aborto”.
Esto es lo último:
El arzobispo William E. Lori de Baltimore, presidente del Comité de Actividades Pro-Vida de la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU., ha emitido un comunicado respondido al presidente Joe Biden enfatizando la enseñanza de la Iglesia Católica sobre la defensa de la dignidad de la vida humana:
El Presidente se equivoca gravemente al seguir buscando todas las vías posibles para facilitar el aborto, en lugar de utilizar su poder para aumentar el apoyo y la atención a las madres en situaciones difíciles. Este extremismo de mente única debe terminar, e imploramos al Presidente Biden que reconozca la humanidad de los niños antes de nacer y el cuidado genuino que da la vida que necesitan las mujeres en este país. Como pastores que lidian diariamente con los trágicos impactos del aborto, sabemos que el aborto es un acto violento que acaba con la vida de los niños pre nacidos y que hiere a un número incalculable de mujeres. La Iglesia católica desea seguir trabajando con nuestro gobierno y nuestros dirigentes para proteger el derecho a la vida de todo ser humano y para garantizar que las madres embarazadas y las que están criando a sus hijos reciban todo el apoyo necesario para cuidar de ellos antes y después del nacimiento.
P.D.:
Según una encuesta que recoge LifeSiteNews: La abrumadora mayoría de los católicos (el 75%) que van a misa una vez a la semana se oponen a Biden y apoyan la anulación de Roe v. Wade. Los resultados también muestran que tanto los católicos practicantes como los no practicantes no están de acuerdo con la ideología transgénero y la teoría crítica de la raza.
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