La familia es el lugar donde nacemos, crecemos y más verdaderamente somos: además de darnos vida, nos enseña a amar, sin condiciones, porque somos, sin nada más; en la familia el amor es autentico, mayor que ningún otro, no se ama por interés ni por intercambio, todo es gratuito y generoso. En el mundo que nos rodea, en la sociedad, se aprecia y valora a cada cual según sus talentos, capacidades y por lo que tiene y es capaz de aportar, etc., en cambio, en la familia la persona es considera por tal, sin ningún propiedad…, cualidad…, se la quiere por el hecho se ser, e incluso se la quiere más por el hecho de —al contrario del mundo— ,no tener nada o se incluso el que menos tiene; las madres saben muy bien de esto: dispensan más atenciones y cuidados por los hijos más débiles o capacitados.
La familia es un lugar maravilloso, poderoso, donde la vida, toda vida, es apreciada y salvaguardada. La familia es esa célula de la sociedad que hace a está indestructible, porque unidas a otras familias cohesiona las relaciones constituyendo una sociedad de una trabazón coherente y sólida. De modo que sin familias, no hay sociedad, y la convivencia se vuelve caótica.
De modo que la persona y la sociedad dependen de la familia, y de ahí todos los esfuerzos de los enemigos de la Humanidad por arremeter contra la institución familiar; saben que una vez eliminada esta, el mundo será un lugar inhabitable y lleno de tinieblas.
El ser humano está hecho para el encuentro con los demás, especialmente con los seres más queridos, y hoy, cada vez, más, por las rupturas de las familias y sus pocos miembros, ese árbol del que uno forma parte como una rama más, y que pertenecer a un tronco que se enriza en tierra firma, dando consistencia y hogar cósmico, ha dejado de ser así dejando a muchos a la intemperie y vagando perdidos sin más sentido que el de flotar sin más sentido que el devenir del tiempo.
Hay algunos datos tremendos en el sentido de lo que hoy día supone el estado familiar en Occidente, valga como botón de muestra estos datos de España:
- Casi 50 mujeres asesinadas a manos de su pareja.
- Las separaciones representan un 60% en relación a las uniones.
- Los matrimonios por la Iglesia tan sólo son ya —cuanto hace una veintena de años eran el 90%— uno 15% de los enlaces que se realizan.
- Una «boda» entre homosexuales por cada 6 bodas católicas.
- La familia monoparental: es decir, que la constituye un solo de los padres con sus hijos (biológicos o adoptados). Hoy en día, son más comunes de lo que se piensa. Casi dos millones de hogares. Y aunque el tipo de hogar más numeroso continúa siendo el de una pareja con hijos, el que más creció el año pasado es de los hogares monoparentales.
- En España hay cada vez más hogares pero son más pequeños. De hecho, en uno de cada cuatro sólo vive una persona.
La decadencia de la familia nuclear, tradicional o estructurada, pese a ser una célula social de primer orden, es una realidad; cada vez más atacada y denostada por políticos, organizaciones, grupos de presión, estados e individuos, que no se saben bien que pretenden con ello, o sí. Ante lo cual, el único baluarte en su defensa solo parece estar de forma decida la Iglesia. A la que también —dicho de paso— tienen en punto de tiro.
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