El año pasado por el Corpus Christi comenzábamos el articulo «El pan de vida» de esta manera:
Según el evangelio de hoy (Jn 6,44-51), Jesús dice de sí: «Yo soy el pan de vida«, «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.» Son palabras inimaginables… Solo a Dios se le puede ocurrir algo así. Es el don de sí, en quien la vida se sustenta, ahora y para siempre.





