El odio a lo cristiano, especialmente a la cruz

 

El odio a la fe cristiana es algo absolutamente globalizado. Es un hecho que se da en cualquier parte del mundo y que sobrepasa cualquier plan organizativo humano; sin duda que tiene que deberse a una fuerza sobrenatural, demoniaca. Las fuerzas inmundas, los demonios desatados, están operando con mayor poder que nunca en medio del mundo actual.

La inquina o fobia contra lo sagrado cristiano en casi todo el mundo es algo significativo: no hay lugar del planeta donde no se atente contra algún símbolo de la fe cristiana: es un intento de hacerla desaparecer de la faz del planeta. Templos y cruces, como lo más visible, son dañados por todas las partes, no solo en países de nivel cultura bajo, sino –e incluso más- en países alfabetizados de Occidente.

En este sentido, el caso del derribo de las cruces en España es significativo. Hay algo de enfermizo este empeño por quitar del medio las cruces: gran número de pueblos, gobernados por ediles social-comunistas, en que se ha procedido a arrancar con “alevosía” cualquier cruz que esté a la vista en el escenario público.  

Lo quieren justificar calificándolas como “cruces franquistas”, residuo de un pasado dictatorial, para lo que se ha hecho una Ley de Memoria Democrática, que es un ajustar cuentas políticas, a las que se incluyen lo católico. Pero en realidad, no es una cuestión política, lo que se haya detrás…

Esta fijación contra las cruces no es algo normal, es una acción producto de una irracional reacción ante un símbolo con una carga emocional que no pueden controlar, fruto de un aversión instalada en el subconsciente colectivo de la mayoría de una sociedad y fácil de sugestionar o influenciar por las inmundas presencias.

lo que realmente les mueve es el odio a todo lo cristiano y, en especial, a la cruz. Por eso les viene como anillo al dedo añadir el calificativo “franquista” a las cruces que se les antoje, porque así creen justificar su vileza. Por supuesto, la cruz que más ambicionan demoler, la más “franquista” de todas es la del Valle de los Caídos que, con sus 152 m de altura, ostenta el título de ser la más grande del mundo -según reconoció hace un par de años el propio Libro Guinness de los Records- y que es cinco veces más grande que el Cristo del Corcovado de Río de Janeiro y 60 metros más alta que la Estatua de la Libertad de Nueva York.

Efectivamente, como bien observa mi amigo Mateo -y cualquiera que no esté cegado por la ideología y el rencor- las cruces que algunos están tumbando son, simplemente, eso: cruces cristianas. Lo de Franco es la excusa.

Estas son algunas cruces derribadas o en perspectiva de ello, últimamente, recogidas por  Abogados Cristianos:  

El ayuntamiento de Castellón, movido por Vero Ruiz (de Compromís), adjudicó la obra de retirada de la cruz del parque Ribalta. ¡Más de 60.000 euros de dinero público!

El ayuntamiento de Corella (Navarra) ya ha preparado la maquinaria para derribar la cruz, altar y retablo que se encuentra en el paseo de Las Ramblas.

El Gobierno, a propuesta de  Compromís, ha instado al Ayuntamiento de Cáceres a retirar la cruz situada en la Plaza América de Cáceres

La Junta de Mendiola ha aprobado el derribo de la cruz de Olárizu, pero el Ayuntamiento no está a favor. 

La alcaldesa de Aguilar de la Frontera (Córdoba), Carmen Flores (Izquierda Unida), derribó la cruz a la puerta del Convento de las Descalzas.

El Gobierno del Ayuntamiento de Elche (PSPV-PSOE y Compromís) ha eliminado la cruz del Paseo de Germanías (Elche)

El Ayuntamiento de Santa Cruz de la Zarza (Toledo) retirará la «Cruz de los Caídos» de la vía pública y la llevará al cementerio municipal, donde hay un memorial de recuerdo a las víctimas de la dictadura franquista.

La alcaldía del municipio de Brozas, en Cáceres, presidida por Milagrosa Hurtado (PSOE), derribó una cruz  monumental que, pese a no tener ninguna inscripción, ha sido ‘condenada’ por franquista.

El Ayuntamiento la derribó, la cruz de Callosa de Segura de manera ilegal (sin hacer el obligatorio proyecto de obras).

El alcalde de  Casar de Cáceres, Rafael Pacheco (PSOE), retiró  la cruz de la plaza en que se encontraba y la traslado al cementerio municipal.

El Comité de Memoria Histórica da Comarca de Celanova (Orense) lleva años persiguiendo la retirada de esta cruz que califican de franquista, acogiendose al art. 35 de la Ley de Memoria Democrática, que versa sobre «Símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática».

La organización juvenil independentista vasca, Ernai, ha saboteado y derribado la cruz de Cabo Quilates en Baracaldo (Vizcaya). Fue derribada con nocturnidad, alevosía y maquinaria. El Ayuntamiento ha condenado el derribo, solamente.

La cruz del Valle de los Caídos (en la imagen). Las marcas blancas de Podemos, junto con Compromís, alentado por Vero Ruiz (de Compromís) obsesionado con acabar con las cruces, han registrado una petición en el Senado pidiendo textualmente “la demolición” del Valle de los Caídos: la Basílica y la cruz. Esta es la cruz más alta de Europa. Gracias a Dios que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso, la protegido legalmente de cualquier atropello de este tipo.

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