El Adviento es el tiempo de preparación para celebrar la Navidad y comienza cuatro domingos antes de esta fiesta. Además marca el inicio del Nuevo Año Litúrgico católico y este 2019 empieza hoy domingo 1 de diciembre.
Adviento proviene del latín adventus, “ad-venio”, que significa “venida, llegada”. Comienza el domingo más cercano a la fiesta de San Andrés Apóstol (30 de noviembre) y dura cuatro semanas.
El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor, que está cerca. Una esperanza que urge al amor, pues la llegada de Dios está próxima.
El Adviento está dividido en dos partes: las primeras dos semanas sirven para meditar sobre la venida final del Señor, cuando ocurra el fin del mundo; mientras que las dos siguientes sirven para reflexionar concretamente sobre el nacimiento de Jesús y su irrupción en la historia del hombre en Navidad.
La corona de adviento es una indicación de que pronto viene la Navidad. La luz indica el camino, aleja el miedo y favorece la comunión. La luz brillando es un símbolo de Cristo, luz del mundo.
En los templos y casas se colocan las coronas de Adviento y se va encendiendo una vela por cada domingo. Asimismo, los ornamentos del sacerdote y los manteles del altar son de color morado como símbolo de preparación y penitencia.
Los colores de las velas pueden variar según la tradición: en algunos casos se usan 3 velas violetas y la última rosada, en otros casos 4 colores distintos: morado, rojo, verde y blanco. Otros las usan todas rojas o todas blancas.
Encender domingo tras domingo los cuatro velas muestra la gradual subida hacia la plenitud de la luz en Navidad.
La corona de Adviente es un signo de la esperanza, que la luz y la vida de Dios triunfan sobre las tinieblas y la muerte. Porque el Hijo de Dios se ha hecho hombre por nosotros y por nuestra salvación.