Vocaciones en territorios de misión

Este domingo 3 de mayo se celebra la Jornada de Oración por las llamadas Vocaciones Nativas.

Las semillas sembradas calladamente de miles de misioneros a lo largo de la historia de la Iglesia florecen hoy, especialmente hoy, cuando el mundo necesita de vocaciones.

De esos lugares, como las tierras de Castilla en España, salieron muchos de esas vidas entregadas a la misión. Y hoy esas tierras llamadas vaciadas -porque han sufrido la despoblación por el abandono de sus ciudadanos en busca de un porvenir mejor en las grandes urbes-, reciben lo que dieron: sacerdotes y religiosas misioneros de esos territorios de misión. En países como Nigeria, Nigeria, Mali, Somalia, Kenia, Congo, Sudan… no solo abastecen en vocaciones a sus poblaciones sino que están asistiendo a otros territorios del mundo. ¡Una bendición!

Hay que conocer esos pueblos castellanos, pequeñitas poblaciones, de decenas de habitantes a algún ciento, que son asistidas pastoralmente por sacerdotes de países iberoamericanos o africanos; cada uno, generosamente y por amor a Cristo, atiende a varios -hasta una decena o más- de estos pueblecitos.

También son muchos los monasterios y conventos, especialmente de monjas, se mantienen en pie gracias a la aportación de vocaciones procedentes de esos países lejanos, evitando el cierre por la caída del numero de religiosas en una España laicista y envejecida.

Actualmente, cerca de 85.000 chicos y chicas jóvenes están respondiendo «sí» a la llamada de Jesús en los territorios de Misión. Son las vocaciones que nacen tras el testimonio de los misioneros. Pero, una vez dado el paso, se encuentran con muchas dificultades personales y económicas.

El Papa Francisco ha creado el Fondo de Emergencia para ayudar los afectados por el coronavirus en las misiones. Aunque esta ayuda aparezca en primer plano, no quiere olvidar las necesidades ordinarias que tienen estas iglesias. Una de ellas es la formación de las vocaciones nativas, que serán la columna de sus Iglesias en África, Asia, América y Oceanía.

La Jornada de Vocaciones Nativas nos invita a rezar por las vocaciones y a colaborar económicamente, porque sabemos que la pandemia agravará la precariedad habitual de los seminarios y noviciados en los Territorios de Misión. Desde OMP se ha habilitado una posibilidad, en su web, para colaborar con ese fondo y sostener las vocaciones en territorios de Misión.

Aunque estemos “aislados y confinados”, somos “bautizados y enviados”. Aislados estaban Teresa, en su convento de Lisieux, y Francisco de Javier, agonizante, en una isla perdida frente a las costas de China. Cada uno de nosotros es siempre misión en la misión de la Iglesia. Por eso, también hoy podemos amar sin límites, rezar, ayudar económicamente.

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