Venezuela lo tiene crudo

Rehacemos un articulo que escribimos hace año y medio, pero que tiene plena vigencia:

Y no es un chiste referido a su crudo (petróleo), sino a una realidad que tiene difícil arreglo, por las buenas o por las malas, y que va a traer ?ya lo está trayendo desde hace varios años? grandes sufrimientos: en forma de muerte, tortura y hambre.

Venezuela era un país «rico», o con potencial de serlo. Tiene mucho terreno para explotar, muchos metales (hasta preciosos), piedras preciosas, petróleo, etc. Y además, con poca población para la gran dimensión de territorio. Es decir, que hay recursos naturales más que suficientes para que toda la población viviera muy bien. Pero, en cambio, la pobreza es extraordinaria. Quien haya estado en Caracas (yo hace casi tres décadas) podrá ver las montañas entorno a la ciudad, llenas de ranchitos, de gente que malvive. Mientras «unos cuantos» se hicieron oro.

Ante ese estado de cosas, de desigualdad absoluta y de abuso de los que acaparaban ansiosa e inhumanamente, sin pensar en los demás, sin solidaridad alguna, vino lo que vino. Y desde entonces hasta ahora los lamentos. Así, pues, hay una responsabilidad de origen también en esos que después se han lamentado por la situación dramática a la que se ha llegado.

Cuando Hugo Chaves parecía que llegaba para arreglar ese estado de cosas… Sin embargo, trató de hacerlo con un sistema que se ha visto históricamente que no funciona: un radicalismo de izquierda marxista, y otras derivas… De modo que toda acabó en un estrionismo calamitoso.

La mala gestión de la economía, expropiando fincas y terrenos de explotaciones privadas que abastecían (como de arroz) a todo el país, la atemorización a las empresas y a inversores, la huida del capital, la pésima gestión de los recursos petroleros, las regalías a países amigos como Cuba, etc. etc.

Desde entonces hasta ahora mismo la situación no ha hecho sino empeorar: la hambruna, la delincuencia, la violencia… Todo lo susceptible de empeorar ha empeorado, y nada nada ha mejorado. Excepto para «unos pocos cuantos» que en los aledaños del poder viven más que suficientemente bien, por la generosa soldada, por el tráfico… y la salida a países extranjeros la explotación de minas de oro y piedras preciosas, etcétera.

Esta gente (2.000?) que se halla en el machito no está dispuesta a ceder lo más mínimo, cueste lo que cueste. Y esto es lo peor, porque la salida va a ser trágica…  En el sentido, de un continuo deterioro de la situación, de una agonía social hasta el infinito, con hambre,  violencia… y decadencia absoluta, hasta que el muro podría se caiga con el tiempo, mucho tiempo. O la guerra civil; aunque ésta es imposible, porque las armas solo están en un bando, y los de este bando son los favorecidos por la situación; es decir, para de estos, «unos pocos cuantos», los militares del rango que están en la mamandurria, ?y según cuentan son muchos, tantos que hay más generales que en ningún país del planeta?, jamás cejarán en su empeño de seguir ahí y así; pues amén de dejar vivir tan opíparamente, está el riesgo más que evidente de que se les siente en el banquillo acusados de crímenes de lesa humanidad.

En fin, todo el mundo dice que hay que hacer algo para acabar con esa situación tremenda, pero ¡ay! a este tipo de dictadores y su ralea sólo se les «convence» con la fuerza, desgraciadamente. ¿Por qué cuál seria su destino? ¿Cuál es su responsabilidad de las muertes habidas?… No hay salida. Venezuela lo tiene crudo.

Sólo queda rezar.

ACTUALIDAD CATÓLICA

 


Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comenzar una Conversación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *