![]() Quien domina el lenguaje domina el discurso, advierte Andrew T. Walker
Aceptar la palabra «transgénero», y su correlato «cisgénero», es aceptar también la afirmación ideológica de que el cambio de sexo es posible, contra toda evidencia cromosómica, somática, metafísica… Andrew T. Walker, doctor en Ética Cristiana por el Southern Baptist Theological Seminary y autor del libro de próxima aparición God and the Transgender Debate [Dios y el debate transgénero] ha reflexionado por extenso sobre la inadecuación de ese término en un artículo publicado en The Public Discourse: Dos ejemplos: divorcio de mutuo acuerdo, sexo seguro Es una definición útil porque capta la amplitud de experiencias psicológicas de la gente que se percibe como transgénero, sin necesidad de aceptar los discutibles apuntalamientos ideológicos del movimiento transgénero. En un mundo posterior al pecado original, en el que los cristianos profesan que las cosas se han torcido, hay personas con trastornos psicológicos y enfermedades mentales que distorsionan su percepción de la realidad. La sensación de que una persona se siente mujer a pesar de tener una anatomía masculina encaja perfectamente en esta categoría. Los cristianos interpretan esas experiencias psicológicas confusas sencillamente como otra consecuencia de la Caída. [Nota de ReL: El autor se refiere a que la Caída o pecado original, al introducir el desorden en el mundo tal como Dios lo había creado para el hombre, es responsable genérico de los males inherentes a ese desorden, entre ellos la enfermedad, sin que por ello pueda entenderse vinculación intrínseca alguna entre las enfermedades físicas o psicológicas concretas de una persona concreta y sus pecados personales.] Durante un debate sobre la ideología de género en el programa del Dr. Drew en la CNN (a raíz del «cambio de sexo», en abril de 2015, del ex atleta olímpico William/Catlyn Jenner), el transexual Zoey Tur cogió por el cuello al polemista conservador Ben Shapiro y le dijo: «Para ya o volverás a casa en ambulancia». «Eso parece ligeramente inapropiado para un debate político», le respondió Ben, quien se estaba refiriendo a Zoey como «sir» [señor]. El moderador y los contertulios, lejos de recriminar la amenaza, acusaron a Shapiro de ser grosero. «No es ser grosero decir que alguien que es biológicamente un hombre es un hombre», replicó el joven. Pincha aquí para saber quién es Ben Shapiro y también pincha aquí para verle argumentar en otra ocasión sobre este mismo asunto. Consideremos el fenómeno de las personas transgénero que celebran su «cumpleaños» no en la fecha de su nacimiento natural, sino en la fecha en la que revelaron públicamente su nueva identidad transgénero. Lo cual implica que la persona perteneciente a su género anterior ya no existe. Esta pseudo-resurrección, que presupone un dualismo del propio cuerpo, es un mito gnóstico. En otras palabras, un falso evangelio. En lo que tal vez sea la expresión más acabada de su individualismo, la era secular de la anti-razón nos exige que creamos que podemos arrasar nuestros cuerpos y construir a voluntad identidades alternativas e idealizadas. http://www.religionenlibertad.com/usar-palabra-transgenero-ideologico-advierte-experto–57289.htm |
Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

