«Roma veduta, fede perduta»![]() No nos cabe la menor duda que la elección del Papa Francisco fue y es un don de Dios. La primera y más difícil tarea emprendida por el Pontífice fue la de limpiar el Vaticano. El Gobierno de la Iglesia actual está realizando una gran actividad —pública y privada— con un propósito definido: reflotar la Iglesia recuperando el discurso de Jesucristo. Cueste lo que cueste. Contra viento y marea. |

