Sacerdocio, profesión de alto riesgo

 

A comienzos de siglo, el diablo arremetió contra los consagrados, con el tema de la pederastia; ahora -y siempre-, pero ahora especialmente, les ataca arrebatándoles la vida. Cada once días, un sacerdote es asesinado en algún lugar del mundo.

Hace dos días Muere un sacerdote de la Basílica de Guadalupe secuestrado en México. Hace seis, en un ataque contra una iglesia en Nigeria deja al menos 19 muertos, entre ellos dos sacerdotes. Hace diez días morían otros dos en México.  El 20 de abril, suman 23 los crímenes contra sacerdotes en los últimos seis años, el periodo más violento en la historia reciente de la Iglesia en México. Con anterioridad otros murieron en Congo, en Colombia, etc. En China, secuestra a otro obispo católico clandestino y los encarcelan… etc.

Son tiempos de persecución…

Tal vez la anunciada por los profetas.

Esto dice San Luis María Grignion de Montfort

María debe ser terrible al diablo y a sus secuaces «como un ejército en orden de batalla» sobre todo en estos últimos tiempos, porque el diablo sabiendo que le queda poco tiempo y menos que nunca para perder a las gentes, redoblará cada día sus esfuerzos y ataques. De hecho, suscitará a en breve crueles persecuciones y tenderá terribles emboscadas a los fieles servidores y verdaderos hijos de María, a quienes le cuesta vencer mucho más que a los demás.

 

Hay que acogerse bajo manto protector de Nuestra Madre Santísima.

 


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