Pensamientos de Fe (191)

 

  1. Percibir esto es un tesoro al alcance de todos: :Cuando estás delante del Santísimo y sientes una gran paz, el «salem» de Cristo, que te dice no tengas miedo. 
  2. La Ventana de Overton es un concepto de ciencia política que describe el conjunto de ideas y políticas que, en un momento determinado, se consideran socialmente aceptables y políticamente defendibles. En fin, es lo que decía Chesterton: “Llegará un día en que habrá que desenfundar la espada para defender que la hierba es verde”. Ese día ya ha llegado.
  3. No dejar al hombre solo, es la mejor manera de no dejarle pensar, de hacerse preguntas, de asumir lo que siente, de trascender…
  4. Jesús (en Mt 15,21-28) nos enseña en el encuentro con la mujer pagana que el Reino es para todos. Pero eso no es todo o suficiente; se requiere disposición de la fe, de la parte humana: ante la exhibición de adoración a Jesús como Cristo Señor, hincada a sus pies y apelando a su misericordia, Jesús exclama: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
  5. Un joven le preguntó a Jesús sobre cómo salvarse. Y le respondió: «si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos”. El replicó: “¿Cuáles?”. Jesús le dijo: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, ama a tu prójimo como a ti mismo.» (Mt 19, 16-22) Esta es una verdad imperecedera, que todos los padres que amen a sus hijos deberían enseñar incansablemente.
  6. Esta es la razón fundamental la que se estima en tan poco la verdad, toda ella se emborrona en un desprestigio relativista y escéptico: «Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios» (Jn 3,20-21).
  7. La idiotez alcanza dimensiones oceánicas, dado que ha aumentado el número al propagarse esta enfermedad por las ondas y, especialmente por internet, donde cualquier indocumentado eructa creando cátedra. Eructo que se propaga convirtiéndose en plaga. Esta enfardad de la idiotez hace unos pocos años no existía, al menos en estas peligrosas dimensiones contagiosas. De esto toda una sociedad puede morir.
  8. Dejarse amar por Dios es la actitud fundamental, la verdad más importante. A partir de ese momento, todo cambia, todo sucede para la persona que con esa actitud dice creer; Dios otorga su gracia, los bienes santificantes, que actúan favoreciendo a la persona. Así que se insiste tanto en los Evangelios sobre el hecho de creer: en diferentes pasajes se evidencia la concurrencia de la fe de las personas que tienen un encuentro con Jesús.
  9. La dignidad de la persona humana implica y exige la rectitud de la conciencia moral. Quien se conduce sin tener en cuenta los dictámenes de su conciencia está quebrantando su grandeza inalienable. Quien se respete y ame a sí mismo, y por supuesto, a Dios, jamás debería dejar de atender a su conciencia moral.
  10. El fanatismo ideológico —peor que cualquier otro— arrasa con cualquier verdad o razón, autojustificándose de toda acción desordenada que cometa, pues no hay más verdad que la de su fijación ideológica. Nadie estamos exentos de caer en esta subjetividad que aleja de fidelidad a la ley natural (voluntad divina impresa en la naturaleza humana) liberadora desvarios ideológicos.

 

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