La preocupante juventud de hoy día. En un túnel

Ya nos referimos a este peliagudo asunto hace dos años, con el artículo “Esta es la juventud que hay. Lo lamentaremos“, y hace tres, otro con “Palabras de juventud“. Ya mostrábamos nuestra inquietud por la decepcionante actitud ante la vida de la que da muestras los jóvenes de nuestro tiempo.

Pongamos que hablamos de España. Muchos adolescentes abonados a la cultura del botellón, las drogas, el sexo y engrosarán en breve las filas de ese ejército de parados…  La juventud marca un índice de paro en torno al 50%; pues, vean: es el país del mundo que más jóvenes proporcionalmente realizan estudios universitarios, ¿por qué? ¿para qué? ¿de qué les sirve?; si ustedes caminan por las calles y se topa con cualquier otra (pública o privada) y observa los empleados que trabajan, se sorprenderá que la totalidad de ellos son extranjeros; y lo mismo ocurre con los negocios de minoristas (tiendas… de comestibles, de cosas variadas, restaurantes, bares, peluquerías, etc.) cada vez más están siendo regentados por jóvenes chinos, indios… Primero los padres y ahora también el Estado se están convirtiendo en criar “hijos consentidos”, de manera que se están haciendo perezosos que no les gusta trabajar ni el esfuerzo ni el compromiso o la responsabilidad, etc. Las consultas de psiquiatría registran ya un alarmante incremento de pacientes juveniles e incluso infantiles: nos encontramos ante una generación particularmente frágil, superficial, vacía, sin fortaleza interior y sin capacidad para  afrontar  responsablemente  las  normales dificultades que plantea la vida. Y pasan de todo, nada les motiva y les incita a luchar. Un dato anecdótico ilustrativo: en estos días de confinamiento por la pandemia… en que la gente salía a la tarde a los balcones a aplaudir o cazoletear, se veían en las casas de enfrente las viviendas habitadas por jóvenes que justamente estos eran los que no salían, en ninguno de los dos sentidos, ni para animar ni para protestar. Otro dato más reciente: Un hijo amenaza a su padre por buscarle trabajo: quería seguir durmiendo: un menor de 17 años que maltrató y amenazó de muerte a su padre por haberle buscado un trabajo, ya que prefería no madrugar y seguir durmiendo (en ABC puede leer la noticia),

La Fundación de Ayuda contra la Depresión alerta de que se extiende esta enfermedad entre los chicos de 14 a 29 años, No hay datos ni cifras oficiales, no obstante los psicólogos y psiquiatras han dado la voz de alarma porque a sus consultas llegan cada año más casos de jóvenes con depresión. Y hay otro gran número hogares que no tienen los suficientes recursos económicos para acudir a un psicólogo y tratar de arrojar luz… y otros que todavía muestran reparos para solicitar estos tratamientos. “Muchos jóvenes de 14 a 29 años que están tirados en un sofá tienen depresión. Si acuden a un psicólogo a tiempo pueden salir de ella”, “Muchos jóvenes que están tirados en un sofá tienen depresión“, dicen los psicólogos.

En fin, y si les dices algo críticamente -como en este artículo o como haría o hace cualquier padre de los ya pocos que se atreven, pues están acogotados-, te sueltan -como una jovencita de 15 años que conozco-: “Yo, con mi vida, hago lo que quiero”.

Se pueden apuntar causas: la frustración profesional pese a los estudios…, la soledad, pese a las redes de internet (o precisamente por esto), la pérdida de sentido de la vida, la carencia de raíz en los valores, tradición y religión, la inconsistencia de todo, el nihilismo relativista, la pasividad egoísta y parasitaria, el hedonismo comodón y descomprometido, la falta de ética y responsabilidad, la decepción por todo, está de vuelta de todo, haber experimentado todo, etc. Todos estas cosas y otras muchas dan un cuadro de por dónde van los pasos de esta juventud actual y forjadora del mundo venidero.

De la dejación de la formación en verdaderos valores humanos y religiosos de nuestra juventud actual es de una importancia capital; pero -y es lo más grave de cada a un futuro próximo- nadie parece preocuparse lo más mínimo. La juventud actual -como el mundo en general- se encuentra en medio de un tunel, del que no se divisa luz alguna.

Pueden leer también: “Juventud en el plano inclinado” y “La juventud del mundo actual da pena

ACTUALIDAD CATÓLICA