Hay medios de comunicación, no sólo periodistas, también navegadores y buscadores de internet, que no se sabe muy bien por qué, o sí, que dan una relevancia considerable a los sucesos y noticias que van contra el cristianismo y más concretamente contra el catolicismos, y que sin embargo, ocultan o no otorgan la misma importancia a aquello que favorece la imagen y fama de la Iglesia Católica.
Ustedes mismo lo pueden observar sin ningún esfuerzo de atención, pues salta a la vista, y por ello —y hasta para no sufrir ningún tipo de «represión» indirecta, y por reservarnos para «mejores» ocasiones, que han de venir…, sin duda— nos callamos los nombres. Pero ahí están, mostrado su inquina a lo cristiano, haciendo el juego al Anticristo.
En concreto, con el tema de la pederastia, la Iglesia ha sido y es zarandeada durante lo que llevamos de siglo, pero últimamente, con lo de Chile, no hacen más que, día sí y día también, esputar noticias, sin añadir nada nuevo al caso, pero lo ponen en primera página y sin apenas lecturas. En cambio, casos de estos, constantemente se están destapando y denunciando casos por la policía de todo el mundo, con todo tipo de protagonistas…, entre ellos soldados de la ONU, e incluso personajes notorios, pero se obvia.
Otro sí, digo, hace tres días han asesinado a un sacerdote, en Filipinas, —hace el decimoctavo de año—, pero en esos medios, ni aparece; si en lugar de habérsele arrebatado la vida, hubiera tenido algún comportamiento vergonzoso, si que hubieran dado espacio en sus medios… Y esto ocurre, con todo lo que se refiere a la Iglesia Católica: vean, si no, las persecuciones que se producen en todas las partes del mundo -sobre todo en países musulmanes, centroafricanos, asiáticos, Medio Oriente, etc.-, con miles de víctimas, mártires, y sin embargo, las noticias al respecto son inexistentes. ¿¡Quién sabe que se producen más de cien mil asesinados por su fe en Cristo!?
Y qué poquito hablan las obras de los misioneros, de Caritas, Manos Unidas, y otro sin fin de ONGs católico-cristiana; amén, de un sin fin de gestos y casos concretos, llenos de generosidad y bondad, por parte de muchísimos creyentes de a pié, movidos por el amor a Cristo y al prójimo; pero que jamás aparecen en primeras páginas o en ninguna, hasta que al final el Dueño de la historia, desvele lo que está escondido, y resplandezca la verdad.