La existencia del Demonio  (I)

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En un mundo que rechaza cualquier verdad comprometedora o que no guste o meta miedo, es obvio que rechace cualquier realidad como existente. Por mucho que se empeñe el “pensamiento mágico” de que negando una realidad esta deja de tener vida, no por eso va a conseguir su propósito; cuando el niño -en su infantil edad mágica- aprieta los ojos para no ver lo que no le gusta o teme, al abrirlos comprueba -como dijera Monterroso- que el dinosaurio continuaba allí. Aunque negar según qué cosas -desde la res extensa, materia sensible- resulte hasta cierto punto de autoconvencerse de que el dinosaurio no continuaba allí porque el realidad nunca había existido. En el caso del Demonio, aunque esta una entidad espiritual, tiene la virtualidad de manifestarse presente en la res extensa; es decir, que al abrir los ojos, por muy fuerte que los hayamos cerrado -con el más convincente “pensamiento mágico”-, las huellas de su real presencia están ahí…

La existencia del Demonio, Diablo, Maligno, Satanás, Lucifer, Belcebú, etc. es una verdad doctrinal para los cristianos, aunque no haya sido definida dogmáticamente como tal. No todas la verdades de fe han sido plasmadas como dogmas, pues están asentadas como tales sin necesidad de serlo definidas. De modo que nadie se escabulla de enfrentarse a esta realidad por el hecho de negarla porque no resulte de su agrado. Esta postura, amén de ser un autoengaño, es hacer el juego al mismo Demonio, que como seductor (engañador) trata de aparentar como que no existe (y por lo tanto, tampoco el peligro que representa); con lo cual se baja la guardia y él puede arteramente embaucar -como padre de la mentira- al incauto, que acabará perdiendo.

 

Dejaremos para un próximo artículo en entrar en mayor profundidad sobre el tema. Ahora les dejamos con unas recientes palabras al respecto del papa Francisco:

“Satanás existe, es el seductor”, reafirmó el Papa Francisco, y recordó que la existencia del Maligno es mencionada desde las primeras páginas de la Biblia.

 “Satanás aparece en las primeras páginas de la Biblia porque es una realidad, que todos tenemos como experiencia. Todos nosotros tenemos en el corazón la experiencia de la lucha entre el bien y el mal. Al momento de hacer una elección, por ejemplo, siempre tenemos esta experiencia”, explicó el Pontífice.

Tú sientes algo que te impulsa a hacer el bien, amar al prójimo por ejemplo, hacer una obra de caridad, pensar una cosa bella”, indicó Francisco, así como “algo que te dice ‘no, ese no es el camino, no te hará feliz. Este es el camino’”.

Algunos dicen: ‘No, Satanás no existe, nosotros tenemos dentro un poco, por nuestras enfermedades materiales, espirituales, psíquicas, tenemos esta tendencia también al mal’. Es verdad que estamos heridos, somos personas heridas, pero Satanás existe, es el seductor”, expresó.

El Papa Francisco explicó que “la seducción es presentada, pero de modo diferente a como Dios se presenta. Ambos tienen lenguaje diferente. ‘Creo en Dios Padre Todopoderoso…’ y, no digo ‘creo en Satanás’, porque yo no me confío a Satanás como el niño se confía a la mano del papá”.

Tras reiterar que Satanás existe, el Pontífice recordó que “debo defenderme de su seducción”.

Siempre ha impresionado que Jesús, en la última cena, cuando reza, pide al Padre la gracia de salvarlos de la mundanidad. La mundanidad es la atmósfera de Satanás, se mueve en la mundanidad. Está el espíritu del mundo, en Satanás es así”, señaló.

El Santo Padre hizo esta afirmación en la primera edición del programa “Yo creo”, emitido en Italia, a través de TV2000.

Publicado en ACIprensa

 

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